El caso de Sean ‘P. Diddy’ Combs fue una de las polémicas más comentadas del año pasado por la naturaleza de los crímenes de los que se le acusaba y lo controversial que se volvieron sus fiestas (los llamados freak-offs), que daban lugar a que múltiples actos ilícitos se cometieran.
A pesar de que el rapero se enfrentaba a acusaciones de tráfico sexual y conspiración para extorsionar, un juez sentenció a Combs a 4 años y 2 meses de prisión tras ser declarado culpable únicamente por dos delitos de transporte de personas para ejercer prostitución. Sin embargo, recientemente se dio a conocer que la condena disminuyó por el ingreso del productor musical a un programa de rehabilitación.