La película I Swear, nominada en los BAFTA, está inspirada en la vida de John Davidson.(Getty Images)
Fabiana Cosio
Durante la premiación de los BAFTA el domingo pasado, surgió una fuerte polémica que involucró a John Davidson, activista que busca generar conciencia sobre el síndrome de Tourette, un trastorno neurológico caracterizado por la aparición de tics motores y vocales involuntarios. Su historia inspiró la película I Swear, por la cual Robert Aramayo obtuvo el premio a Mejor Actor.
Sin embargo, esta misma condición llevó al activista a pronunciar algunas palabras que generaron indignación, particularmente el uso del término 'Nigga' con connotación racista mientras los presentadores Michael B. Jordan y Delroy Lindo se encontraban en el escenario. Tras la controversia, Davidson ofreció una entrevista a Variety, en la que habló sobre sus tics, los retos que enfrentan las personas que viven con esta condición y las medidas que esperaba que se tomaran por parte de la organización.
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John Davidson habla sobre sus tics y el síndrome de Tourette
John Davidson tiene un tipo específico de síndrome de Tourette, que es la coprolalia, una variante que involucra la expresión involuntaria de palabras obscenas, despectivas o insultos. El activista mencionó que este síntoma afecta entre el 10% y 30% de las personas que viven con esta condición y es de los más difíciles de controlar, lo cual resulta en discriminación y aislamiento.
“Cuando se dicen palabras socialmente inaceptables, la culpa y la vergüenza de la persona con la condición suelen ser insoportables y causan una enorme angustia”. El activista también habló sobre su sentir después de los premios BAFTA, de los cuales tuvo que salir prematuramente por sus tics: “No puedo explicar lo molesto y angustiado que me he sentido al asimilar el impacto del domingo".
Davidson también afirma que, aunque hay algunas personas con la condición que son capaces de suprimir los tics por un periodo de tiempo, los de él siempre han sido más agresivos y no sabe cuándo ni cómo saldrán, por lo que es casi imposible reprimirlos, sobre todo cuando la situación es estresante.
John Davidson vivió en una época donde el síndrome de Tourette era fuertemente estigmatizado. (Getty Images )
El activista enfatizó que sus tics no son un reflejo de lo que él piensa, sino todo lo contrario, pues él jamás querría lastimar a alguien más. El síndrome de Tourette ocasiona que su cuerpo haga cosas que no lo representan. “Quiero que la gente sepa y entienda que mis tics no tienen absolutamente nada que ver con lo que pienso, siento o creo. Es un fallo neurológico involuntario. Mis tics no son una intención, ni una elección, ni un reflejo de mis valores".
Incluso explicó que, en ocasiones, pareciera que sus tics buscan la palabra más angustiante para él y para quienes lo rodean. “Lo que me oyes gritar es literalmente lo último en el mundo en lo que creo; es lo opuesto a lo que creo".
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John Davidson y los BAFTA
John Davidson tomó la decisión de asistir a la premiación pues consideraba que tenía el mismo derecho que cualquiera de ir, sobre todo siendo un proyecto que se inspira en su vida, y del cual es productor ejecutivo. Además, consideraba que los votantes habrían visto I Swear y estarían mejor informados sobre el síndrome de Tourette.
El activista habla sobre cómo la noche inició siendo una de las mejores de su vida: “Me emocionó ver que esa noche todos, incluidas algunas de las personas más respetadas y famosas del mundo del cine, vitorearon mi nombre y aplaudieron.” Para él, fue un momento de aceptación finalmente. Sin embargo, la forma en la que terminó, lo hicieron darse cuenta de que aún falta mucha concientización más en torno a la condición. “Los premios fueron, sinceramente, simplemente una versión intensificada de mi vida cotidiana y son la razón por la que, durante muchos períodos de mi vida, tuve miedo de salir de casa, porque estoy muy ansioso y nervioso por lo que podría hacer y cuál podría ser la reacción de la gente".
John Davidson junto a Robert Aramayo, el actor que lo interpreta en la película.(Getty Images)
Una de las declaraciones que más sorprendieron a los usuarios en redes fue que Davidson afirmara que los premios BAFTA avisaron que editarían las groserías para que no se escucharan. No obstante, eso no sucedió. También mencionó que a pesar de estar sentado alrededor de 40 filas lejos del escenario, había un micrófono frente a él, lo cual lo hizo cuestionar la decisión de los organizadores, pues sabían de antemano que él podía tener tics en cualquier momento.
“Esperaba que la BBC controlara físicamente el sonido en la ceremonia de premios del domingo. Estaba muy lejos del escenario. Por la falta de respuesta de los primeros presentadores hacia mis tics, y sin que nadie se girara a mirarme, asumí, como todos los demás, que no me oirían en el escenario”, afirma Davidson. Sin embargo, se dio cuenta de que sus palabras sí estaban siendo captadas cuando vio la reacción de Michael B. Jordan y Delroy Lindo, por lo que se salió al poco tiempo para continuar viendo la premiación desde un cuarto privado con un monitor que los BAFTA le consiguieron.
El equipo del activista aclaró que él se acercó al estudio de la película Sinners para disculparse directa y personalmente con Jordan, Lindo y la diseñadora de producción Hannah Beachler por las molestias que pudieron haber surgido a raíz de sus tics.
La entrevista de John Davidson reabre el debate sobre el síndrome de Tourette y sus implicaciones, colocando en el centro una discusión compleja: por un lado, las molestias y el impacto que pueden generar ciertas palabras, aún cuando no son pronunciadas con una intención consciente, y por otro, la falta de concientización, el estigma y el rechazo que aún enfrentan muchas personas que viven con esta condición.