La gran sorpresa de los premios BAFTA 2026 tuvo nombre propio: Robert Aramayo. El actor británico de ascendencia vasca ganó en la categoría de mejor actor ante dos de los grandes favoritos de la noche, Leonardo DiCaprio y Timothée Chalamet, y además logró una hazaña doble al ganar el galardón a mejor estrella revelación, premio votado por el público.
¿Quién es Robert Aramayo? El actor que venció a DiCaprio y Chalamet en los BAFTA 2026
Robert Aramayo fue reconocido por su papel en I Swear, donde interpreta a un joven con síndrome de Tourette en una historia ambientada en los años 80. Su actuación, marcada por la profundidad emocional, fue clave para que la Academia británica lo consolidara como una de las figuras centrales del cine en Reino Unido.
Nacido en Kingston upon Hull, Reino Unido en 1992, Aramayo se formó en la prestigiosa Juilliard School de Nueva York, una de las escuelas más reconocidas en artes escénicas a nivel mundial.
Su primera gran oportunidad internacional llegó con la serie Game of Thrones, donde interpretó a la versión joven de Ned Stark en varios flashbacks de la sexta temporada. Aunque su aparición fue breve, logró consolidarse.
De la Tierra Media al reconocimiento británico
Tras su paso por la serie de HBO, Aramayo participó el proyectos como Animales nocturnos y la miniserie de Netflix Detrás de sus ojos. Sin embargo, el punto de inflexión llegó en 2022 con El señor de los anillos: los anillos de poder, donde dio vida a un joven Elrond. Su interpretación apostó por mostrar un personaje más político y vulnerable, lo que le valió una rápida aceptación del público.
En la ceremonia, celebrada en el Royal Festival Hall de Londres, el silencio se apoderó de la sala cuando la actriz Kerry Washington pronunció su nombre como ganador. Visiblemente emocionado, Aramayo agradeció al director Kirk Jones y dedicó palabras especiales a Ethan Hawke, a quien señaló como una figura decisiva en su formación actoral.
Con apenas 33 años y un doble BAFTA bajo el brazo, Robert Aramayo confirma su lugar como una de las grandes promesas, y ahora realidades, del cine británico. Su trayectoria, aún en expansión, apunta a una consolidación internacional sostenida, equilibrando grandes franquicias con proyectos de alta exigencia dramática.