Ilia Malinin es un nombre que ya está haciendo ruido en estos Juegos Olímpicos, ya que en su primera prueba de patinaje artístico por equipos logró hacer un mortal hacia atrás, un truco que fue prohibido en 1976 por considerarse demasiado peligroso y no se veía desde Los Juegos Olímpicos en 1998.
Fue precisamente en los Juegos de 1998 cuando la patinadora francesa Surya Bonaly realizó este truco como una forma de desafiar las reglas y romper los límites como mujer afrodescendiente en un deporte predominantemente blanco que nunca la aceptó por completo. También lo hizo como una manera de terminar su carrera olímpica bajo sus propios términos, decisión que le costó una penalización.
A sus 21 años, Malinin no solo ha logrado ejecutar un movimiento que no se veía desde hace décadas, sino que también busca convertirse en el primer hombre en aterrizar un cuádruple axel en unos Juegos Olímpicos.