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Nuestras Historias

Dolores del Río a 26 años de su muerte

La Asociación Nacional de Actores recordó el aniversario de la muerte de la actriz con un pequeño homenaje realizado en la Rotonda de las Personas Ilustres.
viernes 10 abril 2009
La Asociación Nacional de Actores recordó el aniversario de la muerte de la actriz con un pequeño homenaje realizado en la Rotonda de las Personas Ilustres.
Dolores La Asociación Nacional de Actores recordó el aniversario de la muerte de la actriz con un pequeño homenaje realizado en la Rotonda de las Personas Ilustres. (Foto: Especial)

A 26 años de su muerte, la primera actriz mexicana Dolores del Río, una de las figuras de la Epoca de Oro del cine mexicano, género en el que protagonizó filmes como "María Candelaria", "Doña Perfecta" y "La otra", fue recordada durante un homenaje. La Asociación Nacional de Actores le rindió tributo a la protagonista de más de 60 películas, fallecida el 11 de abril de 1983, en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores de esta ciudad, donde reposan sus restos. Durante la ceremonia, realizada el pasado 4 de abril, se leyó una semblanza de la actriz y fueron entonadas algunas canciones por los niños de la Estancia Infantil de la ANDA "Dolores del Río". Dolores Asúnsolo López Negrete, nombre verdadero de la artista, nació en la ciudad de Durango el 3 de agosto de 1904, aunque también se mencionan como fechas de su natalicio los años 1905 y 1906. Fue hija de un director de banco, quien tuvo que abandonar México para establecerse en Estados Unidos durante la Revolución. También era sobrina del ex presidente Francisco I. Madero. Del Río contó con una educación privilegiada en escuelas de Europa, gracias a la desahogada posición económica de su padre. De ahí su porte, delicadeza y elegancia que le darían una personalidad característica, no sólo en su vida personal, sino en su profesión. En 1921, a los 15 años, se casó con el escritor Jaime Martínez del Río, hacendado de envidiable posición económica, abogado de profesión, quien tenía 18 años más que ella. De hecho, fue el apellido de su marido el que utilizó después para crear su nombre artístico. Dolores frecuentaba desde muy corta edad los círculos intelectuales, donde conoció al cineasta estadunidense Edwin Carewe, durante una visita de cortesía que éste realizó a su domicilio. Carewe quedó gratamente impresionado ante la belleza y personalidad de la joven, a quien invitó a interpretar un pequeño papel en la película "Joanna", que dirigió en Hollywood en 1925. Así nació Dolores del Río, que si bien aceptó la oferta "por curiosidad", como una simple aventura para satisfacer un capricho, recibió posteriormente apremiantes solicitudes para intervenir en sucesivas producciones cinematográficas. Los papeles que le otorgaban, no obstante, eran siempre de una figura decorativa, en los que se destacaba su origen étnico y el carácter apasionado que se le atribuye a la mujer latina. Aun así, su éxito fue tal que se estableció en Estados Unidos y ahí permaneció desde 1925 hasta 1942. Durante la época del cine mudo participó en películas como: "El precio de la fama" (1926), "Resurrección" (1927) y "Ramona" (1928). Dolores del Río fue una de las pocas artistas que experimentó una transición tranquila y sin conflictos al cine sonoro, durante la cual destacan trabajos como "El malo" (1930), "Ave de paraíso" (1932), "Volando hacia Río de Janeiro" (1933) y "Madame Dubarry" (1934). Más tarde incursionó en el cine europeo con "Acusada" (1936) y "Estambul" (1941), después de lo cual regresó a México. En 1942 trabajó en filmes dirigidos por Roberto Gavaldón y el año siguiente fue decisivo para consagrarse como primera figura en México, con largometrajes dirigidos por Emilio "Indio" Fernández, como "Flor Silvestre" y "María Candelaria", consideradas clásicas del cine mexicano. Su talento y desempeño le valieron premios y reconocimientos como el Ariel por "Las abandonadas" (1946), "Doña Perfecta" (1952) y "El niño y la niebla" (1954). La Organización de los Estados Americanos (OEA) le rindió un homenaje a la artista mexicana en 1967 y en 1978 el entonces presidente estadunidense Jimmy Carter. Dolores del Río murió en La Joya, Los Angeles, California, el 11 de abril de 1983. En 2005, gracias a su trayectoria como actriz, fue homenajeada por la ANDA, que recordó sus más grandes actuaciones en cine mediante una exposición alusiva a su trayectoria, que incluyó fotografías y poemas. Un año después ingresó a la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores, donde sus restos reposan junto a otras 107 figuras como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Rosario Castellanos, Manuel M. Ponce y Agustín Lara, entre otros. En 2008 se realizó un "Ciclo-cine-debate" que se llevó a cabo del 10 al 12 de abril, en Durango, donde se presentaron películas como "Ave del paraíso", "Flor Silvestre" y "Doña Perfecta", con las cuales Del Río logró gran reconocimiento.

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