En una de las vitrinas más influyentes del arte contemporáneo global, la Bienal de Venecia 2026 recibe una propuesta mexicana que se aleja del espectáculo inmediato para adentrarse en lo esencial: aquello que no se ve, pero sostiene la vida. Bajo el título Actos invisibles para sostener el universo, el Pabellón de México apuesta por una experiencia sensorial, política y profundamente espiritual.
El proyecto está a cargo del colectivo RojoNegro, integrado por María Sosa y Noé Martínez, quienes desarrollan una práctica que entrelaza memoria ancestral, lenguajes corporales y tecnologías rituales desde una perspectiva decolonial.