Aunque las toallitas desmaquillantes parecen prácticas para integrarlas en nuestra rutina de skincare, su uso frecuente puede resultar contraproducente para nuestra piel. Por más inofensivo que pueda parecer su uso, estas no remueven el maquillaje ni las impurezas que se puedan generar en nuestra piel, provocando no solo una fricción y acumulación de residuos, sino que también afecta la barrera cutánea e irrita el rostro.
Por ello, cada vez más expertos en el cuidado de la piel recomiendan evitarlas dentro de la rutina diaria y optar por métodos más efectivos como la doble limpieza. Te contamos todo lo que necesitas saber para incorporarla a tu rutina.