Desde la persona a la que llama después de ganar un partido hasta el tenista con el que intercambiaría vidas, platicamos con Rodrigo Pacheco sobre algunos datos curiosos de su vida dentro y fuera de la cancha durante el Abierto de Los Cabos.
El tenista mexicano Rodrigo Pacheco ya llegó al Abierto de Los Cabos
El mexicano está viviendo un momento muy especial en su carrera y, aunque pasa gran parte del año viajando, tiene claro qué es lo primero que busca al regresar a casa: un buen ceviche. Cuando le pedimos describir a México con un emoji, eligió el del vaquerito, una respuesta que refleja perfectamente el orgullo y el cariño que siente por su país.
A diferencia de muchos deportistas obsesionados con la puntualidad, Rodrigo admite que suele llegar tarde. Sin embargo, hay algo que nunca olvida después de una victoria: llamar a sus papás.
Entre una raqueta nueva y unos tenis nuevos, se queda con los segundos. Y aunque muchos podrían pensar que un atleta profesional tiene un apetito enorme, confesó que una de las cosas que más suele asumir la gente sobre él y que no es cierta es que come muchísimo.
En cuanto a gustos musicales, admite que le encanta la música house. También nos contó cuál ha sido la compra menos aprovechada de este año: una cámara Osmo Pocket que compró con toda la intención de usarla, pero que sigue prácticamente nueva porque aún no ha aprendido a sacarle provecho.
Fuera de las canchas, Rodri tiene una habilidad que pocos conocen: la fotografía. De hecho, cuando le preguntamos qué parte de su celular nos sorprendería más, no dudó en responder que su carrete de fotos.
La última película que vio fue Toy Story. Y para cerrar, le hicimos una pregunta complicada: si pudiera intercambiar vidas con otro tenista por un día, ¿a quién elegiría? Su respuesta fue inmediata: Rafa Nadal, una de las máximas leyendas del deporte y una inspiración para toda una generación de jugadores.