¿Qué relación hay entre el fracaso de la delegación mexicana y el caso Paulette?

La periodista Lilly Téllez publicó una columna en la que habla de la relación del titular de la Conade con la muerte de Paulette Gebara Farah.
La periodista Lilly Téllez publicó una columna en la que habla de la relación del titular de la Conade con la muerte de Paulette Gebara Farah.
 La periodista Lilly Téllez publicó una columna en la que habla de la relación del titular de la Conade con la muerte de Paulette Gebara Farah.

En los últimos días la participación de la delegación mexicana en los Juegos Olímpicos de Río 2016 ha llamado la atención debido a la falta de medallas de los atletas, pero sobre todo, por la actuación del titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo Cervantes.


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 -  (Foto: Twitter / ACC_Castillo)

Según informan varios medios de circulación nacional e internacional, el director de la Conade no dio el apoyo monetario que los atletas necesitaban ni brindó uniformes nuevos; pero además, aseguran que otorgó acreditaciones para los olímpicos a sus amigos y viajó a Río con su novia, por lo que a su regreso de Brasil tendrá que comparecer ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.


El director de la Conade con algunos deportistas de la delegación mexicana.
 El director de la Conade con algunos deportistas de la delegación mexicana.  (Foto: Twitter / ACC_Castillo)

Ante esta situación, la periodista Lilly Téllez publicó una columna en SDP Noticias en la que habla sobre la relación que tuvo Alfredo Castillo con el caso de Paulette Guebara Farah, la hija de Mauricio Antonio Guebara y Lizette Farah que desapareció en marzo del 2010 y días más tarde fue encontrada muerta por las autoridades entre el colchón y una estructura de madera al pie de su cama, y cuya muerte, según revelaron las autoridades, fue por asfixia y compresión toracicoabdominal.


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 -  (Foto: Notimex)

Notas relacionadas:

El texto inicia con lo siguiente: “En este caso los hechos me constan. Alfredo Castillo y yo no nos conocemos personalmente pero él y yo sabemos que el cadáver de la niña Paulette Guebara Farah no estaba en su cama. Sabemos que no murió enredada en las sábanas y asfixiada entre el colchón y la base. Sabemos que el cuerpo de Paulette fue sembrado ahí; literalmente metido con fuerza, ya rígido y descompuesto en ese minúsculo espacio en donde era físicamente imposible que hubiera quedado atrapada mientras dormía”. Asimismo añade: “Estuve sobre esa cama cuando Paulette llevaba 5 días muerta. Revisé la cama, toqué sus cobijas, acaricié los peluches, ayudé a arreglar la sobrecama para hacer la entrevista con la madre de la niña, sentadas sobre el colchón durante más de una hora. Estuve encerrada con su madre en esa habitación con el equipo de grabación y después a solas. No se percibía un mínimo mal olor. No existía una temperatura a nivel congelación en esa habitación que evitara que el cuerpo, que llevaba cinco días en descomposición, despidiera ese olor a muerto que causa escalofríos y una especie de repugnancia indescriptible” […] Llevaba el caso el ex Procurador del Estado de México, Alberto Bazbaz, quien también sabe que el cuerpo no estaba en la cama y de hecho le quitaron el asunto porque no se prestó a ser cómplice de la infamia que elaboró el fiscal del caso Paulette: Alfredo Castillo. Me consta que fue la madre de Paulette quien movilizó ‘cielo, mar y tierra’ para encontrar a su hija. Llamó a medios de comunicación, a cuanto amigo tuvo cerca, suplicó, peleó, insistió. En cambio, también me consta que el padre de Paulette ya no quería más difusión del caso. Se negó a hacer la entrevista junto a su esposa, me dijo que tenía que ¡cuidar su imagen! […] Lo que siguió fue que Alfredo Castillo se obsesionó en intentar demostrar que la madre había matado a su hija. La detuvieron, la golpearon, la amenazaron y ante la incapacidad de construir al menos una prueba mediocre para encarcelarla, Castillo la dejó libre. Libre con la vida hecha pedazos; faltó a todas las garantías que la señora tenía como ciudadana. Violó todos sus derechos, todos los procesos. Inventó que la niña se enredó en las sábanas y de forma inverosímil se metió entre el colchón y la base. Durante el proceso, Alfredo Castillo ignoró las declaraciones de las nanas que habían tendido la cama en varias ocasiones y obviamente no vieron el cadáver. También desestimó el testimonio de los familiares que durmieron en esa cama y tampoco se percataron de un cadáver de 15 kilos de peso al pie de la cama. Durante el proceso Alfredo Castillo se enredó sentimentalmente con la amiga de la madre de Paulette. Ella le dijo a Lizette Farah que tendría que declarar lo que Castillo quisiera porque además la tenía ‘agarrada de los huevos’ (cito textual) porque le había encontrado marihuana en su automóvil”.

Al final, Lilly Téllez concluye: “Urge desenterrar el caso Paulette. Lo de la CONADE palidece ante la actuación de Alfredo Castillo como autoridad en el asesinato de una niña. Urge que Castillo reciba castigo por abuso de poder”.

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