El actor afirma que volvería a trabajar con actores o directores mexicanos, sobre todo, con González Iñárritu, y le gustaría hacer un filme titulado 'Santo y Blue Demon vs Hombre lobo' con Carlos.
El actor puertorriqueño a trabajado en cintas como Traffic. (Foto: Clasos.com)
El actor puertorriqueño Benicio del Toro,
quien se encuentra en México para promocionar su filme "El hombre
lobo", señaló que le encantaría ser dirigido por el cineasta mexicano
Carlos Reygadas y añadió que podría ser con una versión titulada "Santo y
Blue Demon vs Hombre Lobo".
La película, dirigida por Joe Johnston ("Jumanji" y "Parque Jurásico
3"), se estrenará en México el próximo viernes, con 690 copias, la mayor
parte subtituladas y el resto dobladas al español.
Puntual a la cita con representantes de los medios de comunicación en un hotel
del Paseo de la Reforma, Del Toro respondió durante 45 minutos diversos
cuestionamientos, principalmente sobre su participación en este
"remake" que se apega al original, pero reconoció que es un filme en
donde la violencia y sangre son más que evidentes.
En declaraciones a la prensa sobre si volvería a trabajar con cineastas y
actores mexicanos, el protagonista de "Traffic", y ganador del Oscar,
dijo que no lo pensaría dos veces, sobre todo, con Alejandro González Iñárritu.
"He tenido la oportunidad de filmar con ´El Negro´ Iñárritu, lo hice en
´21 gramos´, y volvería colaborar con él con los ojos cerrados, en cuanto me lo
pidiera, y también con Demián Bichir, con quien trabajé en ´El Ché´",
comentó el actor.
Asimismo, se refirió a la tercia denominada "Los tres amigos": Alejandro
González Iñárritu, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón, a quienes consideró
como excelentes realizadores, y también manifestó su gran admiración por la
obra de Carlos Reygadas.
Del Toro explicó las razones de por qué se tomó tan en serio este reto y se
metió de lleno en el personaje del licántropo, la temida bestia de "El
hombre lobo", un clásico cinematográfico interpretado por Lon Chaney Jr.,
en 1941, dirigida y producida por George Waggner.
Añadió que en este terreno, las películas generalmente eligen al actor, pero
que él ha contado con tan buena suerte que ha podio seleccionar las
producciones, primero con "El Ché", en donde se inició en el camino
de la producción y ahora en "El hombre lobo", de Joe Johnston.
"He sido fanático del género desde niño, desde aquellas clásicas en blanco
y negro que produjo la Universal con los monstruos más temidos, y para mí, ´El
Hombre lobo´ fue una obsesión, pero ahora representa un sueño realizado".
Destacó que eligió este sombrío personaje porque a nadie se le había antojado
retomarlo, luego de 70 años de haber salido a la pantalla grande, y que haber
compartido el set con una personalidad como Anthony Hopkins, fue un honor, pero
que ciertamente como actor impone.
"Resulta un poco intimidante estar frente a él, trabajar en un filme pero
al final te da confianza, te alienta, tanto que durante los cortes nos la
pasabamos riendo, pues le encanta contar cosas", dijo. Del Toro.
Subrayó que el rodaje duró cuatro semanas, y que fue extenuante y laborioso,
pues hubo que someterse a intensas jornadas de maquillaje, bajo la supervisión
de Ricky Becker, a quien consideró uno de los grandes maestros en ese arte.
Benicio considera excelentes realizadores a los mexicanos Del Toro, Iñarritú y Cuarón. (Foto: Clasos.com)
Reveló que hubo muchas inconveniencias, porque al terminar sus escenas,
mientras el resto de los actores se retiraban a descansar él debía quedarse a
quitarse el disfraz, "y también, cuando tenía que hablar con el director,
los hacía con señas, practicamente, era casi imposible, pues me tenían que
retirar los dientes".
"No fue nada grato estar metido en la piel del hombre lobo, y para
´Lawrence´ mucho menos, pues en esa escena, en donde me meten a la pileta para
someterme al tratamiento de esquizofrenia, sentía que me ahogaba en
verdad".
De "El hombre lobo", Benicio reconoció que contiene más violencia y
las vísceras y la sangre salpican la pantalla, pero según el boricua, así se
debía reflejar la lucha de una bestia, una víctima que no es entendida, porque
no le permiten ser juzgado, sino que se le ataca desde siempre.
Cabe señalar, que debido a esas características, la película ha sido prohibida
para menores de 17 años en Estados Unidos, por lo que se especula que eso
provocará una disminución en la taquilla, a partir del 12 de octubre cuando se
estrene a nivel mundial.
La película aborda la delirante experiencia de "Lawrence Talbot" (Del
Toro), un actor radicado en Londres, quien es convocado urgentemente por
"Gwen Conliffe" (Emily Blunt), su cuñada para que regrese Blackmoor,
luego de la misteriosa desaparición de su hermano.
Muy a su pesar "Talbot" se reencontrará con su padre, "Sir John Talbot"
(Hopkins), a quien no ha visto desde hace años, y a quien le informa de su
propósito en este retorno al hogar paterno.
El filme, reitera Del Toro, es un reconocimiento al largometraje que marcó una
etapa dentro del género, y un gusto que dese hace muchos años pretendía darse,
pues dijo que desde niño se sintió cautivado por diversos títulos como
"King King", sobre todo, por "El monstruo de la laguna
negra".
Benicio del Toro, quien ha visitado Alemania, Inglaterra, España, Rusia y
Argentina para la promoción de la película alterna con figuras de las talla de
Anthony Hopkins, quien hace a su padre en la historia; Emily Blunt, a la novia
de su hermano y Hugo Weaving, un agente secreto y Geraldine Chaplin, una
gitana, entre otros actores.
Entre las anécdotas que se cuentan sobre la realización de este "remake",
se dice que en una ocasión el "manager" del actor vio en la residencia
de Benicio un póster de la versión original de "El hombre lobo", por
lo que le sugirió que le propusieran a la productora Universal llevar una
versión contemporánea del clásico.
En este contexto, Del Toro no puede ocultar su felicidad, luego de una serie de
altibajos a la hora de construir el proyecto, pues no fue fácil tras la
retirada del cineasta Mark Romanek, quien se hizo a un lado en este sueño del
boricua por aparentes desavenencias con la producción.
Asimismo, el protagonista de "El Ché", se resistió a que la tecnología
prevaleciera sobre el relato, pues sus intenciones era hacer un filme lo más
creíbles posible para las nuevas generaciones que seguramente no conocían la
existencia de esta joya de la cinematografía del horror.
Finalmente, reveló que le encantaría incursionar en la dirección cinematográfica,
pero que para eso le falta mucho tiempo, y por lo que se refiere a la nueva
versión de "Los tres chiflados", mencionó que suenan su nombre, el de
Jim Carrey y Sean Penn, pero que no hay nada en concreto.