Tarantino
tiene mucho que decir
Josué Corro
Jueves 01 de octubre de 2009 a las 14:00
El director más influyente de las últimas dos décadas, presenta su nueva cinta Bastardos sin gloria: una obra épica ambientada en la II Guerra Mundial.

BASTARDOS
Quentin (Foto: Clasos)

La pantalla negra es interrumpida por un mensaje en letras blancas: “Érase una vez…en la Francia ocupada por los Nazis”. Parece que estamos frente al inicio de un cuento de hadas. Y en principio, es cierto: hay una linda familia, que vive en una linda casita en la campiña francesa. De pronto,bajo el sonido de Ennio Morricone, aparece un Coronel alemán que está cazando judìos sin ninguna compasión. Entonces la pólvora se vuelve el único lenguaje y la venganza, el motif de un director que ha construido un mito pop a su alrededor, el último General del cine de género: Quentin Tarantino.

En una entrevista exclusiva, Chilango.com tuvo la oportunidad de cuestionarlo acerca de su intervención fílmica en la historia de la humanidad, sus influencias, su amor hacia la música, y la forma en que los actores piensan acerca del trabajo de este cineasta de culto.

Quentin
El director habló sobre la humanidad y sus influencias. (Foto: Clasos)

A lo largo de estos años, te has vuelto un icono del cine actual por todo el conocimiento y pasión que le tienes al séptimo arte, ¿cómo inició tu romance con las películas?
Desde chico... no se cuándo. Hay niños que responden a los deportes y terminan jugando futbol, o se clavan con los coches... o con otras cosa.

Conmigo fueron las películas, y siempre supe que quería formar parte de eso.

¿Cuál es tu primer memoria acerca del mundo del cine?
Recuerdo que tenía como cinco años y estaba viendo la tele con mi padrastro, entonces un actor entraba en escena y él me decía «es bla bla y ha estado en estas películas».

Una vez que vimos a Thomas Mitchell, me dijo: «Oye Quentin, ¿te acuerdas cuando vimos La Familia Robinson en el cine? En la versión original él era el papá.»

Entonces, sólo porque él  tenía un conocimiento arriba del normal en cuanto a actores y películas, yo pensaba «wow, ya quiero ser adulto,  porque así te vuelves un experto en cine y sabes en dónde ha estado cada actor cuando pasa por la puerta de un programa de tele».

Decidí prepararme desde chico para que al crecer fuera un experto. Luego me di cuenta que no todos los adultos saben de cine.

Pero ahora lo eres. ¿También te consideras conocedor del cine de la II Guerra Mundial, época donde está situada tu nuevo obra?
Nunca he sido un fan de las películas de guerra, aunque siempre me ha interesado el tema bélico. De hecho es fue una de las cosas que encontré fascinante mientras hacía la investigación para esta película: aprendí mucho, tanto que en realidad cambió mi perspectiva hacia la vida.

¿Te sensibilizó todas las historias que leíste?
Lo que aprendí fue que la II Guerra Mundial fue una guerra de racismo intelectual. No sólo hablo de Nazis contra judíos, sino también del papel que jugó Estados Unidos que va a Europa a luchar por igualdad, pero en el país había segregación racial.

¿Esta ideología acerca de la intolerancia e hipocresía, influyeron en el desarrollo del film?
Siempre pensé que si hacía una película de II Guerra Mundial, debía tener mi opinión. La cual es combatir el racismo a cada rato... matar a los fascistas, hacerles cosas peores de las que ellos te hacen a ti. Si esta cinta es un hit, me gustaría hacer muchas más pero sólo por diversión.

¿Alguna idea de secuela?
Es mera especulación pero me gustaría situarla en el sur de Estados Unidos, donde Aldo (el papel de Brad Pitt) guiaría a los Bastardos contra  el Ku Klux Klan. Sería divertida.

 Desde la primera escena se ve que homenajeas a una de tus corrientes favoritas: el Spaghetti Western. ¿Es tu acercamiento más personal a este género?
Soy definitivamente un gran seguidor del Spaghetti Western, sobretodo del  estilo visual y de la música. Creo que en cierto grado todos mis trabajos han sido westerns. Pero lo que amé de esta película fue la idea de realizar una cinta de la II Guerra Mundial, con una iconografía del Viejo Oeste.

Tomas varios elementos clásicos del western como el antihéroe, la soledad y el honor para narrar esta historia, ¿cómo mezclaste estas características con la Guerra Mundial?
Lo que para mi es lo primordial de este género, además de los temas que me dices, son los paisajes que son muy crueles. Si tuvieras que quedarte atrapado en una película, no quisieras hacerlo en un Spaghetti Western, porque sería brutal: la vida es barata, la gente muere rápidamente y todo se acaba en un segundo.

Para mí ésta es una descripción perfecta de Europa durante la Guerra.

También la venganza continúa como una de las constantes de tu filmografía.
No es que sea una de mis características, sino que la venganza surge en  función de un corriente fílmica. Yo hago cine de género y la venganza siempre está presente. Además cada tercer western, cine de gángster o drama, parte de esta premisa. Es algo común en el cine. Aunque nunca ha sido el principal motor de la mayoría de las cintas de guerra.

Sabemos que cada película que realizas toma referencias de algunas cintas de antaño, y sobretodo influencia de directores antiguos, para esta película, ¿quiénes fueron?
Sergio Leone. Definitivamente. Fíjate que él, antes de morir, quería hacer un película acerca de Stalingrado. Cuando supe esto, fue una motivación más para hacer Bastardos sin gloria. Ël fue mi mayor inspiración; pero también me basé mucho en Ser o no ser de Ernst Lubitsch.

Quentin
El director dijo que le interesaría filmar alguna secuela de Bastardos. (Foto: Clasos)

¿Y del cine norteamericano?
Durante mi investigación me encontré con grandes directores que durante los años 40 habían encontrado exilio en Estados Unidos, pues sus países habían sido tomados por los Nazis. Como el ruso Leonide Moguy, Jules Bassin, o Fritz Lang.

No fui cautivado por su estilo ni su manejo de cámara, pero me cautivó lo entretenidas que eran sus cintas. Es decir la guerra seguía, pero ellos tenían clase para abordar esta temática, sus diálogos tenían vida propia, y hasta podían ser graciosos. No tenían miedo de contar una historia aunque muchos de ellos, hubieran tenido un contacto directo con los Nazis.

Pero en tu ficción, se pueden matar Nazis, ¿es una especie de justicia poética? ***(SPOILER)***
Por una parte... es decir, aquí vemos cómo el poder del cine puede derortar al III Reich; es una linda metáfora, y luego lo interesante es que no es una metáfora, es algo real: el nitrato de las películas de 35mm los va a quemar.

¿Entonces crees en los fantasmas del cine?
Un poco. Creo más en la suerte-destino que surge del cine.

Hablas de destino, sin embargo mezclas personajes reales que cambiaron al mundo, con seres que tú creaste, ¿no es jugar un poco con el pasado?
Hay un punto en la película en la que la historia va para este lado, y yo voy por otro, y no lo planee. Yo parto de la premisa de que mis personajes cambiaron el curso de la historia. Pero eso no pasó en la realidad, porque mis personajes no existieron. Creo si lo hubieran hecho, cualquier cosa que se ve en la cinta, pudo haber sido real.

Sin embargo, has sido criticado por manipular los acontecimientos de una de las etapas más delicadas de la humanidad, con poca seriedad, ¿qué  opinas sobre esto?
No estoy de acuerdo, mira actualmente puedes contar una historia sobre cualquier cosa. Mi cinta no es un chiste, pero sí es entretenida, es graciosa y es así como trabajo todas mis películas: con cierto humor sin caer en la comedia.

Si Bastardos no fuera así, mi autoría del guión sería sospechosa. Además no creo que el tratamiento de la guerra en la cinta sea superficial en lo absoluto. Aunque yo no soy el mejor para juzgarlo, sino la gente. Yo sólo hago mi interpretación de la historia y hay algo que puedo garantizar: es una experiencia de la cual hablarás si después del cine decides tomar un café y comer un pedazo de pay.

En su última cinta, Bastardos sin gloria, Tarantino expone una historia ambientada en la II Guerra Mundial, dividida en capítulos y muy a su estilo nos presenta a un puñado de personajes, liderados por Brad Pitt como el Tnte. Aldo Raine, un militar que recluta a ocho soldados judio-americanos para matar Nazis (este pelotón es el que le da nombre a la pelicula). Al mismo tiempo tiene su heroínas destructoras: Shossana una chica francesa decidida a vengar a su familia, y Bridget una actriz que quiere traicionar a al Reich. Pero no todos los protagonistas son Aliados, el Coronel Landa es un inteligente investigador Nazi que rinde cuentas directas a Joseph Goebbels y al mismísimo Adolf Hitler.
 

Quéntin y la importancia de la música.

¿Qué piensan los actores de Quentin?

Tarantino como escritor

 


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