Hace unos días, Meghan Markle y el príncipe Prince Harry visitaron Australia para cumplir algunos compromisos filantrópicos, actividades con veteranos de guerra (incluyendo Invictus Games ) y reuniones empresariales privadas. Su viaje incluyó la ciudad de Melbourne, donde realizaron una parada en el Royal Children’s Hospital.
Durante su recorrido, fueron recibidos en el hospital como parte de una agenda enfocada en causas sociales. Sin embargo, la visita también tuvo una fuerte carga simbólica, ya que la pareja estuvo en el mismo lugar que visitaron la princesa Diana y el entonces príncipe Carlos hace más de 40 años, un hecho que ha sido ampliamente recordado dentro de la historia de la familia real británica.