En su reciente visita a Australia, el príncipe Harry hizo una serie de confesiones muy personales. Habló sobre su vida dentro de la familia real, el duelo por la muerte de su mamá, la princesa Diana , y cómo esas experiencias han influido en su salud mental y la toma de decisiones importantes.
El príncipe Harry confiesa que nunca quiso su rol en la realeza: 'Esto mató a mi mamá'
Duelo, presión y una relación compleja con su rol
El duque de Sussex, de 41 años, cerró el tercer día de su viaje a Australia junto a Meghan Markle en un evento privado, donde ofreció un discurso centrado en la salud mental y sus experiencias personales.
Ambos asistieron al InterEdge Summit en el recinto CENTREPIECE at Melbourne Park el jueves 16 de abril (hora local), donde Harry participó como orador principal en un panel sobre salud mental en el entorno laboral.
Durante su intervención de 19 minutos, Harry dijo que en distintos momentos de su vida se ha sentido “perdido, traicionado o completamente impotente”, mientras Meghan, de 44 años, lo observaba desde el público.
El duque explicó que actualmente hay “mucho en el mundo que nos hace sentir ansiosos, estresados, indefensos, sin poder y completamente abrumados. Cuando me invitaron a hablar en este evento, no estaba seguro de si esperaban que hablara como alguien que, a pesar de todo, tiene su vida resuelta. O como alguien que, a pesar de lo que pueda parecer, en realidad no la tiene resuelta”, continuó. “Pero me di cuenta de algo bastante simple: que aunque mis experiencias puedan ser inusuales, los sentimientos que vienen con ellas no lo son".
Harry también habló sobre el duelo tras la muerte de su mamá, quien falleció en un accidente automovilístico en París en agosto de 1997.
“En mi experiencia, la pérdida desorienta a cualquier edad. El duelo no desaparece porque lo ignoremos. Vivir eso de niño, estando bajo constante exposición pública, claro que tiene sus desafíos. Y sin un propósito, puede destruirte".
“Ha habido muchas veces en las que me he sentido abrumado. Momentos en los que me he sentido perdido, traicionado o completamente impotente. Momentos en los que la presión — externa e interna — se sentía constante. Y momentos en los que, a pesar de todo lo que estaba pasando, tenía que presentarme fingiendo que todo estaba bien, para no decepcionar a nadie", confesó.
“Durante muchos años estuve insensible a todo eso, y quizá en ese momento era más fácil, pero tampoco tenía las herramientas para afrontarlo”, añadió.
Harry también explicó que su paso por el ejército, incluyendo dos misiones en Afganistán, le ayudó a desarrollar resiliencia, entendida no como ignorar los problemas, sino como la capacidad de enfrentarlos.
En una conversación posterior con Brendan Nelson, el duque recordó que, tras la muerte de su mamá poco antes de cumplir 13 años, se sintió desconectado de su destino dentro de la realeza.
“Yo pensaba: ‘No quiero este trabajo. No quiero este rol, hacia donde sea que vaya esto, no me gusta’”, dijo. “Esto mató a mi mamá y yo estaba muy en contra de eso, y durante años metí la cabeza en la arena".
“Con el tiempo me di cuenta de que, si alguien más estuviera en esta posición, cómo podría aprovechar esta plataforma y los recursos que vienen con ella para hacer una diferencia en el mundo", continuó. “Y también, ¿qué querría mi mamá que hiciera? Y eso realmente cambió mi perspectiva".
Harry señaló que convertirse en esposo y papá — él y Meghan tienen al príncipe Archie, de 6 años, y a la Princesa Lilibet, de 4 — le dio un nuevo enfoque y sentido de propósito.
“Cuando un papá está abrumado, los hijos lo sienten. Cuando alguien recibe apoyo, las familias lo sienten. Para mí, uno de los mayores cambios fue darme cuenta de que pedir ayuda no es una debilidad. Es, en realidad, una forma de fortaleza".
El evento reunió a líderes, especialistas y representantes de distintos sectores para compartir estrategias enfocadas en crear entornos laborales más saludables desde el punto de vista psicológico. Según su sitio oficial, el InterEdge Summit busca ofrecer herramientas prácticas basadas en evidencia para mejorar la cultura organizacional y el bienestar.
Varios de los compromisos de Meghan y Harry durante su primera visita a Australia desde 2018 han estado centrados en la salud mental. Antes del summit, visitaron la organización juvenil batyr, donde hablaron con jóvenes sobre redes sociales y bienestar emocional.
Harry también asistió en solitario a un evento de Movember en Melbourne, donde habló sobre sus primeras inquietudes como papá.
“Desde el punto de vista de la terapia, quieres ser la mejor versión de ti mismo para tus hijos,” dijo durante una conversación con el Dr. Zac Seidler. “Y yo sabía que tenía cosas del pasado que necesitaba trabajar y, por lo tanto, prepararme para básicamente limpiarme de ese pasado.”
El duque cerró su participación con un mensaje dirigido a otros padres: “Para los papás y futuros papás: sí, es caótico. Van a tener una montaña rusa de emociones — y no se juzguen.”
Durante su viaje, Harry también visitó Australian War Memorial, se reunió con veteranos indígenas y asistió a una recepción de Invictus Australia, iniciativa que forma parte de los proyectos que ha impulsado para apoyar a exmilitares.
Por su parte, Meghan realizó actividades en solitario, incluyendo la visita a un refugio para mujeres que enfrentan violencia familiar y situaciones de vulnerabilidad.