Unos príncipes no tan... azules

Da la casualidad de que si los príncipes no son los primeros en la línea de sucesión se sienten con mayores libertades que sus hermanos grandes. Conoce a los rebeldes de la realeza.
Da la casualidad de que si los príncipes no son los primeros en la línea de sucesión se sienten con mayores libertades que sus hermanos grandes. Conoce a los rebeldes de la realeza.
 Da la casualidad de que si los príncipes no son los primeros en la línea de sucesión se sienten con mayores libertades que sus hermanos grandes. Conoce a los rebeldes de la realeza.  (Foto: Getty Images)

Los futuros monarcas como Guillermo de Gales, la Princesa Victoria de Suecia, y el ahora Rey Guillermo Alejandro entre otros, son los que desde que nacieron saben que algún día subirán al trono y por lo tanto deben de cuidar su imagen. Mientras tanto, sus hermanos menores han sabido aprovechar las libertades que les da ser los pequeños de la casa.


Estefanía causó dolores de cabeza a su padre.
 Estefanía causó dolores de cabeza a su padre.  (Foto: Getty Images)

Un ejemplo claro son las Princesas de Mónaco, Estefanía y Carolina. Mientras que Carolina se convertía en la acompañante de su padre por el fallecimiento de Grace Kelly, se casaba y formaba una familia con su entonces esposo Stefano Casiraghi, su hermana menor Estefanía hacía de las suyas. Primero quiso ser cantante, después sostuvo una relación con su custodio, tuvo hijos con hombres diferentes y se dedicó al circo mientras mantenía una relación con el dueño de uno.

Otro caso es el de uno de los solteros más codiciados y que más gusta a las mujeres, el Príncipe Enrique. Su hermano Guillermo ya es todo un miembro de la familia real bastante activo, ya está formando un familia, pues pronto nacerá su primer bebé. Éste nuevo integrante de la familia formada por Guillermo y Kate desplazará a Enrique al cuarto en la línea de sucesión, lo que al parecer lo tiene sin cuidado.


Enrique se ha portado muy mal, pero nadie niega su encanto.
 Enrique se ha portado muy mal, pero nadie niega su encanto.  (Foto: Getty Images)

El hijo menor de los príncipes de Gales ha sabido aprovechar los beneficios de ser un royal. A sus 28 años ha tenido varios sucesos que han marcado su vida pública, tanto así que es considerado el príncipe rebelde desde su adolescencia. Cuando apenas tenía 17 años se le captó fumando marihuana y tomando alcohol, razón que llevó a su padre a ingresarlo a un centro de rehabilitación. Después, al salir de un bar en la madrugada tuvo una gran pelea con un paparazzi, incluso lo golpeó; el Palacio Real emitió un comunicado pidiendo disculpas.

En otra ocasión durante una fiesta de Halloween, el príncipe usó como decoración en su vestimenta una esvástica haciendo alusión al partido Nazi alemán, por tal motivo tuvo que pedir una disculpa pública. Cuando se pensaba que Enrique, el príncipe rebelde, se estaba volviendo un “royal” más, aparecieron las ya famosas fotografías de éste sin ropa en un hotel de Las Vegas, causando revuelo en los medios de comunicación internacionales. Pero nadie le quita lo valiente, ha estado en combate frente a los talibanes en Afganistán dos veces. Y siempre tiene una sonrisa para todos.

Quien no se queda atrás es el Príncipe Carlos Felipe de Suecia. Él nació siendo heredero al trono, pero a los pocos meses de nacido las leyes cambiaron y éste pasó a ser el segundo en la línea de sucesión después de su hermana mayor Victoria. Aunque esto ha cambiado con el nacimiento de su sobrina Estelle, siendo ahora el tercero en la línea.

Hoy a sus 34 años Carlos es un gran apasionado de los coches, natación y esquí. Pero la razón por la cual se ha ganado el apodo del príncipe playboy es debido a sus múltiples relaciones con mujeres, entre ellas con una modelo, que en su momento posó desnuda con una serpiente para una revista. Motivo para que toda la familia real, en especial la reina Silvia, estuviera en contra de dicha relación.


El príncipe Friso y su polémica relación le causaron problemas.
 El príncipe Friso y su polémica relación le causaron problemas.  (Foto: Getty Images)

El Príncipe Juan Friso de Holanda siempre supo que el trono holandés no estaba muy cerca de él ya que por nacimiento le tocaba a su hermano mayor, el ahora Rey Guillermo Alejandro. La razón principal por la que Friso se separó de la familia real fue debido a su enlace con Mabel Wisse.

Mabel es hija de un banquero y una excelente estudiante, incluso tiene dos licenciaturas, pero tenía un defecto. Cuando era más joven, mantuvo una relación amorosa con el narcotraficante más famoso de Holanda, Klaas Bruinsmaa. Cuando se dio a conocer tal noticia, ella ya estaba comprometida con el príncipe Friso. El gobierno holandés la acusó de ocultarle información al Estado, por tal motivo el parlamento no dio su aprobación para que el príncipe se casara.

Fue así como Friso decidió no formar parte de la familia real, incluso renunció a su título y a su posición en la línea de sucesión, así fue como logró contraer matrimonio con Mabel en el 2004. En 2012, Friso sufrió un trágico accidente mientras esquiaba en Austria, estuvo sepultado bajo la nieve durante 20 minutos y sufrió un paro cardiaco. Desde entonces está hospitalizado en Londres donde da muy pocas señales de estar consciente, su esposa Mabel lo visita todos los días.

Tal parece que ser el heredero a la corona de un país hace que los “royals” se comporten, pero si son los segundos o terceros en la línea de sucesión, ellos prefieren mantener una vida más relajada y disfrutar de los beneficios.

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