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Las cafeterías independientes más bonitas del mundo para los verdaderos amantes del café

De Londres a Tokio, estos spots demuestran que una buena taza también puede ser una buena razón para viajar.
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@onibuscoffee_jiyugaoka

Hay viajes que empiezan por un museo, una reservación o una tienda que viste mil veces en Instagram. Y luego están los viajes que empiezan simplemente por una cafetería. Porque para los amantes del café, encontrar un buen lugar puede decirte mucho de una ciudad. Como se mueve, qué tan rápido se vive y dónde se van sus locales.

En los últimos años, las cafeterías independientes dejaron de ser solo lugares para pedir un latte y seguir con tu día. Ahora son destinos en sí mismos. Se convirtieron en espacios pequeños, muy cuidados y muchas veces escondidos, donde el café importa tanto como la ambiente, el diseño, la historia detrás del lugar y la sensación de haber encontrado algo que no estaba en la lista turística de todos.

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Las cafeterías independientes más bonitas del mundo para los verdaderos amantes del café

El café como nuevo souvenir

Uno de los nombres que más está sonando es el Rosslyn Coffee, en Londres. Fundado en 2018 por James Hennebry y Mat Russell, este lugar nació en el distrito financiero de la ciudad, inspirado por la cultura cafetera australiana, pero con una calidez que sus creadores comparan con la de un pub irlandés. La idea es muy simple, pero poderosa, se basan en servir un café de gran nivel.

Rosslyn se ha convertido en un favorito por sus mezclas de la casa, sus tostadores y hasta una lista secreta de bebidas que está fuera de menú. Pero lo que realmente lo distingue es que no parece diseñado únicamente para los expertos en café. Es uno de esos lugares donde puedes entrar por un espresso rápido y salir pensando en que encontraste una nueva parada obligatoria para tu próximo viaje a Londres.

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@rosslyncoffee

Otro spot que parece hecho para guardarse en Google Maps es Boot Café, en París. Ubicado en Le Marais, dentro de una antigua zapatería, es mini, encantador y muy parisino sin forzarlo demás. Su fachada es azul, su letrero muy original y su tamaño casi miniatura lo han convertido en uno de esos lugares que se sienten más como un tesoro encontrado.

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@bootcafe

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De Buenos Aires a Tokio

En Buenos Aires, Cuervo Café representa otra forma de entender la cultura cafetera. Fundado por dos amigos de la infancia y músicos, Pablo Tokatlian y Agustín Caro, el proyecto nació después de que vendieran su equipo musical para poder abrir su primer café. Con el tiempo, evolucionó hasta incluir una tostadora de especialidad en Chacarita, el cua es uno de los barrios con más personalidad de la ciudad.

Lo interesante de Cuervo es que tiene una energía porteña con mucha historia, pero también una propuesta muy pensada. Sus cafés buscan jugar distintos métodos de preparación, tanto calientes como fríos. Es el tipo de cafetería que no solo te da cafeína, sino que tiene una manera de entender Buenos Aires desde una mesa al aire libre y una taza bien servida.

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@cuervocafe

En Tokio, Onibus Coffee, en Nakameguro, lleva la precisión japonesa al mundo del café. El lugar está muy cerca de la estación de metro y tiene ese encanto de los espacios pequeños que no necesitan demasiado para sentirse especiales. Puedes tomar café junto a la barra, subir a una pequeña sala con vista a las vías o sentarte en una banca cercana. Todo suma a la experiencia.

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@Onibus Coffee

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Cafeterías con alma local

También está Bean in Dingle, en el condado de Kerry, Irlanda. Esta cafetería familiar ha logrado que un pueblo costero se haya vuelto una parada para amantes del café, especialmente para los que recorren la Wild Atlantic Way. Además del espresso de la temporada, la cafetería también destaca panes y postres horneados, como brioches con vainilla, frambuesa y fresa.

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@beanindingle

Lo bonito de estos lugares es que en ninguno se siente igual. No son cadenas diseñadas para verse igual en cualquier ciudad. Cada uno tiene su propia esencia. Rosslyn con su mezcla de precisión y mucha hospitalidad, Boot con un encanto parisino diminuto, Cuervo con su espíritu creativo, Onibus con su cuidado japonés y Bean in Dingle con su energía de café familiar en un pueblo costero.

Y quizá por eso las cafeterías independientes se están volviendo tan importante para los viajeros. Porque en una época en la que muchas ciudades se parecen cada vez más, estos espacios todavía ofrecen algo muy clave. Una fachada, una barra, y un pan recién hecho, una banca junto a las vías o una mesa en la banqueta.

Al final, un buen café no siempre es solo un café. A veces también se trata de tomar una pausa, un punto de partida o el recuerdo más único de un viaje. Y si algo prueban estos spots es que las mejores paradas no siempre están en los grandes monumentos, sino en esos lugares chiquitos donde, por unos minutos, la ciudad parece estar mas tranquila.

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