No es coincidencia que el mundo esté mirando hacia aquí. Según la Organización de Turismo de Corea, los cerezos suelen comenzar a florecer en Seúl a principios de abril, alcanzando su punto máximo alrededor del 8 de abril, con temperaturas que rondan los 9 a 15 grados. Lo más fascinante es que la temporada avanza de sur a norte, primero florecen en Jeju y Busan, y días después llega el turno de Seúl. Con una planeación inteligente, puedes perseguirlos por todo el país.
Seúl también tiene su temporada de cerezos; te contamos cuáles son los spots imperdibles de la ciudad
Pero Seúl no es solo contemplación. Es una ciudad que se vive a pie, con curiosidad y sin itinerario rígido. Aquí, la historia y lo contemporáneo no compiten.
Cómo caminar la ciudad de Seúl
El gran placer de la primavera seulense es disfrutar sin prisa. El Palacio Gyeongbokgung se convierte en escenario de película cuando los cerezos enmarcan sus pabellones y el espejo de agua central refleja pétalos en caída libre. Vale la pena llegar temprano, la luz de la mañana es otra cosa.
Bukchon Hanok Village es un laberinto de calles con casas tradicionales hanok que llevan siglos en pie, la mejor manera de entender por qué Seúl nunca rompió del todo con su pasado. Muy cerca, Ikseon-dong ofrece la reinterpretación moderna del mismo patrimonio, casas de té, diseño independiente y gastronomía de autor que ocupan los mismos marcos arquitectónicos de otra época. Y Seochon, el barrio artístico al oeste del palacio, tiene esa energía especial de los lugares donde los vecinos de siempre conviven con la nueva escena creativa sin que ninguno de los dos lados haya ganado todavía.
Para quienes prefieren el ritmo lento, el Deoksugung Stone Wall Road ofrece una de las caminatas más íntimas de la ciudad, un sendero enmarcado de árboles que bordea el muro del palacio y que, en primavera, parece sacado de un sueño. Y si el mercado Gwangjang representa el Seúl más visceral y popular, el barrio de Seongsu-dong encarna el lado más contemporáneo: una zona industrial reconvertida en destino de moda, gastronomía y cultura. El Jardín Secreto de Changdeokgung, con acceso restringido y cupos limitados, es uno de los paisajes más singulares de Corea durante la temporada de cerezos.
Hablar de Seúl en primavera sin hablar de belleza sería contar solo la mitad de la historia. Corea redefinió la industria global del skincare, y en el corazón de esa revolución está Sulwhasoo, una firma que nació de la tradición herbal coreana y que lleva más de seis décadas estudiando el ginseng, su ingrediente estrella, con una dedicación casi científica.
Su espacio más famoso en la ciudad es The House of Sulwhasoo Bukchon, ubicado en pleno corazón histórico. No es exactamente una tienda, es una casa hanok de los años 30 fusionada con una estructura occidental de los 60, que Sulwhasoo transformó en un espacio cultural donde la belleza se entiende como ritual, herencia y equilibrio. Cada habitación cambia con las estaciones, en primavera, la instalación dialoga directamente con el florecer exterior.
Four Seasons Hotel Seoul tiene una colaboración exclusiva con la marca del 1 de abril al 31 de mayo de 2026, los martes a las 11:00 a.m. y 3:00 p.m., se realizan sesiones privadas en The House of Sulwhasoo que incluyen una introducción a la historia del ginseng, experiencias con productos, un ritual de baño y una cata de té de ginseng. Los cupos son de máximo seis personas, un detalle que lo dice todo sobre el nivel de intimidad que se busca.
El punto de partida
En el distrito de Gwanghwamun, a pasos de Gyeongbokgung y con vistas directas al palacio desde algunas de sus suites, el Four Seasons Hotel Seoul funciona como base perfecta para descubrir la ciudad sin perder el hilo. El paquete Holistic Heritage Retreat, disponible del 1 de marzo al 31 de diciembre de 2026, incluye un kit de seis piezas de la línea The Ultimate S de Sulwhasoo en habitación, amenidades de bienvenida con té de ginseng y chocolates, y acceso a las experiencias de K-beauty que el hotel organiza en colaboración con la marca. Las tarifas parten desde 1,900,000 KRW por noche.
Seúl en primavera no es solo un destino bonito para fotografiar. Es una ciudad que te obliga a desacelerar, a prestar atención, a aprender algo sobre la belleza, la de los jardines, la de la piel, la de las tradiciones que sobreviven porque alguien decidió que valían la pena. Y eso, en un mundo donde todo pasa demasiado rápido, es exactamente lo que uno necesita.