La actriz y escritora Claudia Cervantes soñaba con formar una familia mientras su vida ya estaba en movimiento. Tenía una carrera artística activa y, al mismo tiempo, cursaba la licenciatura en Literatura. Pero había una pregunta que no la soltaba. Sin pareja y sin una red de apoyo en la Ciudad de México, ¿quién la acompañaría en el cuidado de sus hijos mientras ella trabajaba? No buscaba a alguien que la sustituyera, sino a una persona en quien pudiera confiar de verdad. Antes de que ese escenario llegara, decidió anticiparse. Preparó el terreno y fundó Nannapp.
Claudia entendió que no era la única, que detrás de agendas llenas, proyectos profesionales y maternidades diversas, existía la misma necesidad: contar con apoyo confiable, profesional y disponible en los momentos clave. Así construyó una plataforma que conecta a familias con cuidadoras verificadas, con un proceso riguroso que pone en el centro la seguridad y el bienestar de los niños.