Invertir puede sonar complicado al principio, pero en realidad se trata de aprender a usar tu dinero con estrategia. No necesitas saber de economía ni tener grandes cantidades para empezar. Solo entender lo básico, ser constante y tener claro para qué estás invirtiendo.
Te decimos cómo invertir con peras y manzanas
(Micheile Henderson-unsplash)
Pon en orden tu dinero antes de invertir
Antes de pensar en plataformas o productos, revisa tus finanzas. Asegúrate de cubrir tus gastos mensuales y tener un pequeño fondo para emergencias.
La idea es invertir dinero que no vas a necesitar a corto plazo, para no sacarlo por impulso.
Empezar a invertir: Decide tu objetivo y tu plazo
No es lo mismo invertir para un viaje en dos años que para tu retiro. Define para qué quieres invertir y en cuánto tiempo.
Esto te ayudará a elegir mejor el tipo de inversión y a no desesperarte cuando el dinero no crece de inmediato.
Opciones sencillas y seguras, el primer paso para invertir
Si eres principiante, lo mejor es comenzar con instrumentos de bajo riesgo como CETES, fondos de inversión o ETFs.
Estas opciones son más estables y te permiten aprender cómo se mueve el mercado sin asumir riesgos innecesarios.
Sé constante y no te dejes llevar por el miedo
Invertir es un proceso, no un golpe de suerte. Habrá meses buenos y otros no tanto, y eso es normal. Lo importante es invertir de forma regular, no entrar en pánico y pensar siempre a largo plazo.