Publicidad
Publicidad

Julio César Chávez y Carlos Salinas de Gortari: La historia de su inesperada amistad

Por 40 años, el campeón del boxeo mexicano ha mantenido una relación cercana con uno de los expresidentes más controvertidos del país, quien ha estado a su lado en los momentos más difíciles.
Julio César Chávez juntos a Carlos Salinas de Gorti
Julio César Chávez juntos a Carlos Salinas de Gorti (Archivo)

En la vida de Julio César Chávez han pasado campeones mundiales y cientos de experiencias que lo han llevador a rodearse de artistas, empresarios, promotores y personajes ligados al poder. Sin embargo, cuando se le pregunta qué amistades sobrevivieron a la fama, al dinero, a las adicciones y al paso del tiempo, siempre menciona el mismo nombre: Carlos Salinas de Gortari.

La relación entre el legendario boxeador y el expresidente de México ha sido objeto de interés durante años, sobre todo porque fueron dos de las figuras que marcaron la década de los noventa desde ámbitos completamente distintos: uno dominaba el boxeo mundial y el otro encabezaba el gobierno mexicano. Lo llamativo es que su amistad no nació en la Presidencia, sino antes de la campaña electoral de 1988, cuando Salinas todavía era candidato del PRI.

Publicidad

La historia de la amistad de Julio César Chávez y Salinas de Gortari

La historia de su amistad fue contada por el propio Chávez en distintas entrevistas, primero con Yordi Rosado y posteriormente con Adela Micha. Según ha contado, quien estuvo detrás de su primer encuentro fue Margarita de Gortari, mamá de Carlos Salinas.

El excampeón recuerda que ella lo vio en televisión cuando apenas comenzaba a convertirse en un fenómeno deportivo y le habló a su hijo para recomendarle que conociera a aquel joven boxeador de Culiacán. “Lo conocí por su mamá. Ella me vio en una entrevista y le dijo: ‘Este muchachito tiene mucho carisma, ve a verlo’”, recordó Chávez.

Tiempo después, Salinas viajó a Culiacán siendo todavía candidato presidencial. Ahí se conocieron personalmente y comenzó una relación que, de acuerdo con el boxeador, nunca se rompió.

Cuando Carlos Salinas asumió la Presidencia en diciembre de 1988, Julio César Chávez ya era campeón mundial, pero fue precisamente durante ese sexenio cuando alcanzó el punto más alto de su carrera.

Entre 1988 y 1994 defendió títulos mundiales, llenó estadios en México y Estados Unidos y se convirtió en uno de los deportistas más populares del país, en un símbolo nacional.

En esa época, Chávez recibió de Salinas consejos personales, especialmente sobre el peso que implicaba su popularidad. “Cuídese, Julio. Usted no sabe lo mucho que lo quiere la gente. Es el único deportista querido por la clase baja, la clase media y la clase alta”, recuerda que le decía el entonces presidente.


La derrota política del salinismo y los años posteriores no terminaron con su cercanía. Mientras muchas relaciones desaparecieron tras el fin del gobierno de Salinas, su amistad permaneció intacta.

En una entrevista publicada por Life & Style, el boxeador fue contundente al aclarar que Salinas no fue su amigo: “Sigue siendo amigo mío”. Aseguró que muchas personas se acercan durante la cima del éxito, pero pocas permanecen cuando llegan las crisis.

Esa idea volvió a aparecer en 2026, en la serie documental Chávez vs. Chávez. Al hablar de las amistades que aún conserva, mencionó nuevamente al expresidente como una de las pocas personas que continuó cerca de él tras sus problemas personales y familiares.

Julio César Chávez y Salinas de Gortari siguen siendo amigos

Uno de los detalles más reveladores de la relación surgió durante una conversación con Adela Micha. Chávez contó que Salinas todavía le llama por teléfono y que, incluso hoy, suele preguntarle cómo se encuentra.

“Me habla por teléfono y me dice: ‘¿Cómo está usted, señor Julio?’. Siempre me ofrece ayuda si necesito algo”, relató el exboxeador.

El propio Chávez respondió con humor que ya no gana los millones de dólares de su época como campeón, pero aseguró que el gesto del expresidente ha sido constante durante años.

Publicidad

La cercanía entre ambos nunca estuvo exenta de críticas. Durante años, Chávez fue fotografiado con Salinas en eventos públicos y reuniones privadas, imágenes que posteriormente aparecieron tanto en entrevistas como en documentales sobre su vida.

El propio boxeador también ha contado que, durante el gobierno de Ernesto Zedillo, llegó a sentir que su amistad con Salinas le trajo consecuencias, especialmente por los problemas fiscales que enfrentó en aquella época.

Quizá el aspecto más llamativo de esta historia es que Chávez nunca ha defendido públicamente la gestión política de Salinas. Cuando habla de él, lo hace casi siempre desde un plano íntimo: el de un hombre que apareció cuando era un joven boxeador, que lo aconsejó durante la cima de su carrera y que, según su versión, estuvo cerca incluso cuando perdió títulos, dinero y enfrentó las adicciones.

Publicidad

Publicidad

Newsletter

Recibe las últimas noticias de moda, sociales, realeza, espectáculos y más.

Publicidad