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Nuestras Historias

Así afrontó Andrea Legarreta la pérdida de su primer bebé (y Mía tuvo que ver)

En entrevista con Quién la conductora de 'Hoy' habló también del orgullo que siente por sus hijas y la relación que tiene con su mamá, 'Chabelita'.
sábado 09 mayo 2020
Familia Legarreta
Las mujeres Legarreta siempre son muy unidas y se admiran entre ellas.

Andrea Legarreta vivió uno de los momentos más difíciles cuando se embarazó por primera vez; en lo que sería una visita regular a su ginecóloga para escuchar el corazón de su bebé, después de una valoración, le informaron que lo conveniente para su salud era practicarle un legrado.

Andrea abrió su corazón a Quién y compartió lo duro que fue ese momento, pero también como, con el paso de los años, otro ángel cambió su perspectiva, ya que muchas coincidencias en el nacimiento de Mía lograron que su alma se sintiera más tranquila y que su primer bebé viva en su corazón y sus recuerdos.

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Soñaba con ser mamá, cuando nos casamos Erik y yo, empezamos a hablar de esto y decidimos buscar el embarazo lo más pronto posible, cuando perdimos al primer bebé fue horrible, pero llegó Mía y después Nina, sin duda, ha sido la bendición más grande, mejor de lo que puede haber soñado
Andrea Legarreta
Niana y Mía son niñas que 'se saben amadas y deseadas, con una familia que las apoya', está convencida Andrea.

Aseguró Andrea, quien recordó la frase tan directa con la que le dijeron que su primogénito no llegaría: "¡El producto no se logró!" y también lo que le trataron de decir como un consuelo, "con el tiempo lo vas a superar, va a comprender el por qué". Entonces, la conductora del matutino Hoy se sinceró y compartió qué fue lo que hizo.

"Los dos (con Erik) nos pusimos en manos de Dios y, al final del camino, la aceptación es un buen paso para sanar. Aún recuerdo esos momentos con dolor y tristeza, pero hay algo que de pronto me hace pensar que este angelito regresó en Mía”, agregó Legarreta.

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Andrea reveló una coincidencia que la llenó de paz: "Cuando estaba embarazada de Mía, tuve el sueño de un bebé, vi su carita con unos ojitos muy lindos, claros, pero cuando nació, tenía una mirada hermosa, pero no eran los mismos, no con ese color y, cuando nació Nina, sus ojitos eran los que soñé, me llamó mucho la atención.

"A mi bebé lo perdí un 5 de enero y Mía nació en esa misma fecha, se adelantó un mes completo. De pronto, quizás buscamos a lo mejor dar sentido a nuestras pérdidas o a nuestro dolor para superarlo, obviamente no sé si sea verdad o no, pero me impactó mucho que Mía había decidió nacer en el mismo día en el que perdí mi primer embarazó", contó conmovida.

Legarreta fue honesta y aceptó que esta hermosa idea "quise acomodarla porque me regaló tranquilidad y si no fuera, no importa, esa criatura a mí me dio mucha felicidad, ilusiones y esperanza saber que venía. Si no se logró fue para que fuéramos mejores seres humanos o no era el momento justo y cuesta trabajo, pero hay que asumir las cosas".

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Niñas amadas

Mía y Nina cambiaron la vida de Andrea y, a unas horas del Día de las Madres, reflexionó que su anhelo de tener hijos se ha convertido en algo incluso mejor de lo que se pudo imaginar, al lado de su esposo, con el que lleva dos décadas, han encontrado la mejor forma de tener una familia estable, pero sobre todo feliz.

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Mamás y papás lean esto por favor 🙏🏻❤️... UN DÍA BAJÉ A MI HIJOS Y YA NUNCA LOS VOLVÍ A CARGAR Los cargué cuando se habían lastimado. Los cargué cuando estaban emocionados. Los cargué cuando estaban cansados. Los cargué cuando aún eran demasiado pequeños para ver lo que yo podía ver. Y de pronto un día los bajé y ya no los volví a cargar. Un día, sin darme cuenta, ellos se hicieron grandes. Demasiado grandes para caber en mis brazos. Demasiado grandes para colgarse de mis piernas. Demasiado grandes para descansar en mi pecho. Un día los bajé y ya no los volví a cargar. Un día, sin darme cuenta ellos se hicieron fuertes. Lo suficientemente fuertes para seguir adelante aunque estuvieran cansados; lo suficientemente fuertes para calmar su propio dolor. Lo suficientemente fuertes para enfrentar sus más profundos miedos. Un día los bajé y ya no los volví a cargar. Un día sin darme cuenta, ellos ya podían ver lo que yo podía ver y más: ellos podían ver la belleza del mundo, ellos podían ver a aquellos que la sociedad ignora, ellos podían ver soluciones donde otros veían problemas, ellos triunfan y caen sin que yo esté ahí. Y aunque físicamente ya no los cargue, siempre estaré ahí para aplacar sus miedos, para escucharlos cuando lo necesiten, para dar un aplauso por sus logros, para dar un consejo en tiempos de dudas o simplemente para abrazar sin necesidad de palabra alguna. Pero ya nunca descansarán en el borde de mi cadera o se quedarán dormidos con sus pequeñas piernitas colgando de mí. Ya nunca necesitarán mi ayuda para ver por encima de la gente. Ya nunca serán pequeños para caber entre mis brazos. Ya nunca levantarán sus brazos para que yo la cargue. ¡Pero siempre estaré ahí, disfrutando de su alegría y llorando por su dolor..! Disfrutemos a nuestros hijos que el tiempo vuela y no perdona..❤️ Leído por ahi. 😢❤️👶🏻👧🏻

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"Lo que he tratado de hacer, es que entiendan que tanto su papá como yo buscamos lo mejor para ellas, que lo único que queremos es que luchen por su felicidad, no les imponemos nada, a ellas les gusta el medio artístico, todos los personajes que han hecho, se los han ganado con su talento, se han preparado", explicó.

Legarreta y Rubín siempre les hablan con la verdad a sus hijas y por eso insistieron en que debían formarse como actrices y en la música, si realmente querían ser exitosas, como hoy lo son: "Es una carrera complicada, pero la vida también lo es, al final del camino, que se den cuenta que es más sabroso que luchen y sepan que se lo han ganado".

Una buena herencia

La cercanía de Andrea con su mamá es tal, que incluso lloró en vivo en el programa Hoy, porque mañana no la podrá pasar a su lado: "¡Mi Chabelita, te extraño!", fue el mensaje que le envió. En entrevista con este medio, la conductora agradeció su amor y ejemplo.

Le aprendí el amor, el respeto… todo, hasta como regañar a mis hijas, saber que hay reglas. La verdad me doy cuenta de que reaccionó parecido a mi mamá en muchas formas, siento que me las heredó. Yo como mamá trato de imitar lo mejor de ella, si vivimos experiencias que no fueron gratas, hay que tratar de perdonar y mejorar
Andrea Legarreta
La cercanía de Andrea con 'Chabelita' es total y la extraña mucho durante esta cuarentena.

Legarreta compartió que gracias a su mamá tuvo una infancia "muy bonita, soy la hija menor, tengo dos hermanos mayores que se llevan muy poco, mezclaba superhéroes, su música y futbol, pero mi mamá jugaba a la muñecas y bailaba conmigo, teníamos eso muy nuestro y era muy dulce, siempre ha sido mi cómplice, mi amiga, porrista y consejera".

Con ese ejemplo, ella se convirtió en una mamá que se lleva muy bien con Nina y Mía, "soy muy amorosa, pero también tengo muchas reglas, sin ser grosera, como soñé con ser madre y dentro del programa he aprendido muchas cosas, con psicólogos, tomé los consejos de los expertos para tratarlas de bebés y regañarlas.

"Les enseñé a ser respetuosas, a decir por favor y gracias, a ser agradecidas, respetar a su mayores y no burlarse de los demás, estamos en un mundo donde puedes caer en eso, hacer bromas pesadas, sucede y nadie es perfecto, ellas tampoco, pero en general, aunque comenten errores, son chavitas que tienen inteligencia emocional", agregó.

Otra de las enseñanzas que les dio, es que "no son ni más no menos que nadie, que tienen que ser respetadas por la familia, los amigos, su pareja, cuando la tengan; he tratado de hacer un buen trabajo con ellas y vamos a ver qué pasa con los años", dijo Andrea, antes de terminar la charla vía telefónica con Quién.

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