Giovanni Guida tiene una de esas carreras que se han ido armando paso a paso. Nació en Acerra en 1992, vive en Cesa y hoy da clases de pintura e historia del arte en Roma, después de haber salido con honores de la Academia de Bellas Artes de Nápoles. A los 33 años ya aparece en lugares donde suelen estar los artistas más reconocidos, es el más joven dentro del Union List of Artist Names del Getty Research Institute de Los Ángeles y también lo puedes encontrar en la enciclopedia italiana Treccani, en Sapere de De Agostini y en la Enciclopedia Nacional de Suecia.
Giovanni Guida, considerado el 'sucesor de Remedios Varo', es el italiano que está renovando el grattage
Cien años de una técnica
Para entender por dónde va su trabajo hay que regresar un siglo atrás. En 1925, Max Ernst se quedó viendo las líneas de un piso de madera viejo y redescubrió el frottage, una técnica de pasar un papel sobre una superficie para copiar su textura. Un año después llevó la idea a la pintura al óleo y así nació el grattage, rascar la pintura todavía fresca con objetos con punta para que aparezcan imágenes desde el fondo del lienzo. Este 2026 la técnica cumple cien años.
Pero el grattage encontró su mejor momento lejos de Europa. En 1942, huyendo de los nazis, Remedios Varo y el poeta Benjamin Péret llegaron a la Ciudad de México. Ahí Varo se hizo muy amiga de Leonora Carrington. Las dos compartían el mismo gusto por lo onírico y trabajaron juntas en cosas como las recetas, una especie de libro con fórmulas y remedios que mezclaba juego, magia y experimentación. Gracias a la relación de Carrington con Max Ernst, Varo aprendió a fondo el grattage y lo usó para crear esos mundos pequeños, llenos de detalles y símbolos que luego la volvieron una de las artistas más queridas de México.
La herencia, puesta al día
Guida toma esa tradición y la lleva un paso más lejos. Lo interesante es que usa herramientas que nadie esperaría ver en un taller de pintura como esponjas, cepillos de acero, fibras para lavar trastes, sacapuntas de metal, bisturís y cuchillas. Con eso consigue texturas que los pinceles no pueden dar. Su conexión con Varo, va más allá de la técnica, va por otro lado donde los dos ven el hecho de rascar la pintura como una forma de abrir una puerta entre lo real y lo que se sueña.
Las obras que lo pusieron en el mapa
Entre sus piezas más conocidas está Caesarius Diaconus, una imagen religiosa dedicada a Cesáreo de Terracina. También destaca “Y sanarás de todas las enfermedades… y yo, cuidaré de ti”, una obra que se volvió viral durante la pandemia y que muestra a Dios deshaciendo con un gesto la forma del virus sobre Europa y el resto del mundo.
Un surrealismo con historia
Guida suele comparar lo que hace con una idea vieja de Miguel Ángel donde la figura ya está dentro del mármol y lo único que tiene que hacer el artista es sacarla. Esa manera de pintar lo ha vuelto un nombre que siguen de cerca coleccionistas y museos donde lo mete en una línea muy clara de Ernst a Varo y de Varo a un italiano que cien años después de que naciera la técnica, la mantiene viva desde una mirada diferente.