Viajar es lo mejor, pero tu pelo no siempre piensa lo mismo. El aire seco del avión, el cambio de clima, el sol, la sal del mar y hasta el agua del hotel pueden dejarlo opaco, esponjado y sin ese brillo que tanto te gusta. Lo bueno es que no necesitas muchos productos: con unos cuantos básicos y algunos hábitos, tu pelo llega y regresa como si nada. Aquí te contamos cómo lograrlo.
¿Cómo mantener tu pelo hidratado cuando viajas?
Antes de llegar al aeropuerto
Un par de días antes del viaje, ponte una mascarilla hidratante. Es como darle una reserva de energía antes de la aventura. Si te vas a algún lugar con playa, ayuda también llevar el pelo bien nutrido desde antes, porque va a aguantar mejor los cambios.
También es buen momento para despedirte de las puntas maltratadas con un pequeño corte, sobre todo si el viaje es largo. Unas puntas sanas retienen mejor la hidratación y mantendrán tu melena fuerte.
En el avión: cuida las puntas
La cabina es de los lugares más secos en donde va a estar tu pelo. Recógelo en una trenza suelta o un chango flojo para evitar el frizz, y trae contigo un aceite o serum mini, con dos o tres gotitas en las puntas, el pelo se siente suave otra vez en minutos. Y si el tuyo es muy seco, un poco de acondicionador sin enjuague antes de abordar le da una protección extra.
Tu rutina a donde sea que vayas
No necesitas inventar una rutina nueva , solo adaptarla para que sea fácil de seguir cuando estás fuera de casa. Si tu pelo lo permite, no lo laves con tanta frecuencia para que conserve todos sus aceites naturales, un buen shampoo en seco puede salvarte el día. El acondicionador, en cambio, nunca lo saltes, aunque tengas prisa, porque es el paso que más hidratación aporta. Déjalo actuar un par de minutos mientras continúas con el resto de tu rutina.
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Si el viaje dura más de cinco o seis días, mete una mascarilla en formato mini y úsala una vez, de preferencia en una noche tranquila. Cuando el clima lo permite, deja que tu pelo se seque al aire: ahorras tiempo, peso en la maleta (sin secadora) y le das descanso al calor. Y para desenredarlo, usa un peine anchos, siempre de las puntas hacia la raíz y con el pelo húmedo y un poco de producto.
El regreso a casa
Cuando vuelvas, consiente a tu melena. Una mascarilla profunda el primer día después del viaje ayuda a recuperar lo que perdió en el camino. Y si sientes que quedó muy cargado de sal, cloro o producto, un lavado muy bien antes de la mascarilla lo deja listo para absorber todo mejor.
Cuidar tu pelo en un viaje se trata de dedicarle unos minutos al día para que tú disfrutes todo lo demás. Con unos cuantos básicos en la bolsa de mano y algunos hábitos fáciles, tu melena viaja contigo, y regresa tan bonita como salió.