La boda secreta
de María Laura y Ricardo Salinas Pliego
Érika Roa
Lunes 10 de noviembre de 2008 a las 06:00
El matrimonio civil se celebró en Guadalajara, en la más estricta intimidad.

María Laura Medina y Ricardo Salinas Pliego
María Laura Medina y Ricardo Salinas Pliego se casaron en octubre de 2001 en una ceremonia secreta a la que sólo acudieron 40 invitados. (Foto: Archivo Quién)

A pocos meses de divorciarse de Ninfa Salinas, el presidente del Consejo de Administración de TV Azteca se volvió a casar, esta vez con María Laura Medina, una ex ejecutiva de ventas de la televisora del Ajusco. El matrimonio civil se celebró en Guadalajara, en la más estricta intimidad.

El 25 de octubre de 2001 en la mañana, María Laura ya tenía todo listo. Apenas un día antes había llamado a tres de sus amigas más íntimas para invitarlas a su boda. Tenía que mantener todo en secreto. María Laura acompañó a una de sus amigas a comprarse un vestido a la boutique Romanov; ahí, al ver la ropa, la nueva señora Salinas, que un principio no tenía planes de shopping, se animó a comprar varias prendas y pagó un total de 50 mil pesos.
En cuanto al novio, permaneció en el hotel Quinta Real, el mejor de la ciudad. Se sabe que el empresario telefoneó apenas con tres días de anticipación a sus hijos para comunicarles la noticia.

A las 3 pm, María Laura fue al salón de Gabriel Sánchez, uno de los mejores maquillistas de la Perla Tapatía, para que él en persona la arreglara. Cuando quedó lista, los  miembros de la inseparable escolta que la acompañan desde que se convirtió en prometida de Salinas Pliego, la llevaron al hotel Quinta Real. Ahí, después de vestirse, posó junto con el novio para la sesión de fotos oficiales, realizada por Ricardo Trabulsi, quien voló desde la ciudad de México expresamente para cumplir tan honorable pedido. (Trabulsi es uno de los fotógrafos  más destacados de México; entre otras cosas, hizo durante años las portadas de la revista Eres.)


SEGUNDAS NUPCIAS PARA ÉL

A petición del novio, la boda civil fue una ceremonia íntima, celebrada en casa de los padres de la novia, en Avenida Acueducto, colonia del Valle, Guadalajara, Jalisco. Apenas 40 personas fueron invitadas, todas ellas familiares y amigos cercanos de la pareja.

Eran cerca de las 8 pm cuando los asistentes comenzaron a llegar poco a poco, y los novios aparecieron media hora después, sonrientes y elegantes. Cuando ya no faltaba nadie, dio comienzo la ceremonia que duró poco menos de una hora.

Trascendió que María Laura y Ricardo firmaron un contrato prenupcial en un despacho de abogados de Guadalajara, para dejar en claro ciertas cuestiones relacionadas con los bienes matrimoniales. Este convenio protege los intereses de cada uno en caso de que decidan separarse.

Finalizada la ceremonia, los padres de María Laura ofrecieron una cena servida por Leonardo Delgadillo, el banquero más distinguido de Guadalajara, y ambientada por un cuarteto de cuerdas.

Entrada la medianoche, los invitados se fueron retirando y los novios se dirigieron a la suite presidencial del Quinta Real.

Estas son las segundas nupcias del presidente del Consejo de Administración de TV Azteca; anteriormente había estado casado con Ninfa Sada, reconocida mujer de sociedad, sobre todo en Monterrey, donde su familia es una de las más importantes no sólo en el mundo empresarial –son propietarios de Grupo Vitro-, sino diversas campañas altruistas. En cambio, María Laura, ex directora de ventas de publicidad nacional de la televisora del Ajusco, es la primera vez que une su vida a la de alguien más.