Isabel II muestra su lado empresarial y lanza un perfume unisex para perros

En la tienda de regalos de Sandringham se puede comprar ahora una colonia llamada Happy Hounds, o perros felices, que huele a "paseos costeros".
La reina es una célebre fanática de los corgis, por lo que la gente no duda en llevarlos a los eventos públicos de la monarca.

Además de ser la soberana más longeva del mundo y una experta criadora de caballos, Isabel II lleva dentro una empresaria que le ha llevado a comercializar varios productos basándose en sus propios gustos, como una lujosa ginebra elaborada en el palacio de Buckingham con ingredientes de los jardines reales, su propia marca de cerveza o una línea de condimentos.

Su última gran apuesta es una colonia para perros llamada Happy Hounds que cuesta 9,99 libras (13,53 dólares) y que se puede comprar en la tienda de regalos de Sandringham, la finca en el condado de Norfolk, Inglaterra, donde pasa la Navidad.

Cada bote se vende en un pack que incluye un champú, huesos de caza y un juguete de tweed para perros.

La fragancia se presenta como un perfume unisex que huele a "paseos costeros" y tiene un "aroma rico y almizclado con notas cítricas de bergamota".

La monarca de 95 años ha tenido alrededor de 30 corgis.

Se trata de su última apuesta de la reina en el rentable mercado del cuidado de mascotas, que ella conoce muy bien como la orgullosa propietaria de corgis y dorgis –ha criado 14 generaciones y tenido más de 30 de ellos–; en los últimos años ha creado una gama de galletas para perros o una línea de aperitivos caninos llamada Game Bones y aromatizada con venado.

Recientemente, uno de los adorados dorgis de la monarca, de nombre Candy, hizo una "aparición especial" durante una sesión fotográfica de la reina, en la que observaba varios regalos y recuerdos hechos por el público para festejar sus años de reinado.

Candy apareció durante una sesión fotográfica de Isabel en el castillo de Windsor, en la que observaba regalos hechos por el público durante su reinado.

¿Y de dónde saliste tú?”, le preguntó la monarca mientras se acercó a acariciarlo. “Ya sé lo que quieres”, agregó, mientras Candy salía del Oak Room dentro del castillo de Windsor, donde la reina ha pasado la mayor parte del tiempo desde el comienzo de la pandemia.