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Nuestras Historias

El momento tenso entre Isabel II y Meghan Markle

Antes de la buena relación que Meghan y la reina llevan, vivieron una situación un tanto ríspida y Harry estuvo en medio
Meghan Isabel II 2018
Meghan Markle, Samantha Cohen y la reina Isabel II.

Desde que Meghan Markle es parte de la familia real británica hemos visto lo bien que se lleva con la abuelita de su esposo, la reina Isabel II. De hecho se dice que la duquesa de Sussex es consentida de la monarca porque ha tenido varias deferencias con ella, la más reciente fue invitar a su madre, Doria Ragland, a pasar la Navidad con ellos.

Sin embargo, como en todas las familias, parece que tuvieron un momento tenso, según un nuevo libro titulado Charles At Seventy: Thoughts, Hopes And Dreams. El autor, Robert Jobson, cita a una fuente que asegura que Meghan quería para su boda una tiara de esmeraldas de la colección real, pero “le dijeron que no podía usarla porque las piedras verdes podrían haber venido de Rusia”, según el diario The Sun.

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Meghan escogió la tiara de la colección de la reina durante una visita al Palacio de Buckingham con el príncipe Harry. Y ella nunca ha dicho de que la que usó no fuera su primera opción, ni lo dirá, estamos seguros. Meghan describió su visita para ver a la reina y elegir un tocado para su boda como "un día increíblemente surrealista".

Tiara Meghan
La tiara que usó Meghan es una de platino d ela colección de la reina Isabel II.

Esto último lo dice la duquesa en la grabación que se difunde en la exposición que hay sobre su vestido de novia y el traje de Harry en el Castillo de Windsor: "Cuando llegó el momento de la tiara, tuve la suerte de poder elegir esta hermosa tiara de estilo art déco. Harry y yo habíamos ido al Palacio de Buckingham para reunirnos con su majestad la reina para seleccionar una de las opciones que estaban allí, que fue un día increíblemente surrealista, como pueden imaginar”.

Según esta grabación de Meghan no hubo conflicto, pero no es lo que dice la fuente de Jobson, reconocido biógrafo de la realeza británica. El informante asegura que Harry fue “petulante y de mal genio" durante los preparativos para su boda y que cuando le negaron la tiara a Meghan supuestamente le dijo al personal con voz enérgica: "Lo que Meghan quiere, Meghan se pone".

Pero cuando el informe de este "comportamiento fastidioso" llegó a la reina, ella pidió ver a su nieto en privado y "lo puso firmemente en su lugar", escribe Jobson. Y santo remedio, Harry hizo lo que dijo su abuela, Meghan no usó la tiara de esmeraldas que supuestamente quería sino una de platino y en las grabaciones para la exposición que te mencionamos se le oye decir a él: “El sueño de todas las chicas es probarse una tiara y, curiosamente, la que mejor se adapta, la que mejor te queda sin duda, realmente debería haber estado allí, pero fue un préstamo increíble de mi abuela, fue muy dulce”.

Como ves y es obvio, Harry no mencionó nada del incidente que cuenta Jobson en su libro. Y quizá ni al caso, porque fue sólo una diferencia como las que pasan en todas las familias, pues desde el inicio del romance entre Harry y Meghan, en 2016, se dice que la reina fue una de las más entusiasmadas. Al parecer, Isabel II estaba encantada con ella y "apoyaba totalmente" a su nieto pues estaba "encantada de ver a Harry en una relación amorosa".

Eso nos ha quedado claro desde el día de la boda, pues la reina se ha dejado ver con Meghan y se llevan muy bien.

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