El subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco Álvarez, fue designado por la presidenta Claudia Sheinbaum como encargado del despacho de la Cancillería, tras la licencia médica del titular de Relaciones Exteriores, el Dr. Juan Ramón de la Fuente, y en un momento donde la relación con Estados Unidos atraviesa desafíos tanto en lo político como en lo económico.
¿Quién es Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte y encargado del despacho de Relaciones Exteriores?
¿Quién es Roberto Velasco Álvarez, quien asumirá las funciones de Juan Ramón de la Fuente durante su licencia médica?
Nacido el 14 de septiembre de 1987 en la Ciudad de México, Roberto Velasco forma parte de una generación de funcionarios que crecieron con la conciencia de la política nacional y la de un mundo globalizado, donde las decisiones públicas se entienden mejor desde una perspectiva internacional.
Su paso por la Universidad Iberoamericana, donde estudió Derecho, le dio una base jurídica sólida, pero fue su experiencia en la Universidad de Chicago la que terminó de moldear su perfil.
Ahí cursó una maestría en Políticas Públicas en uno de los entornos académicos más exigentes del mundo, donde adquirió una comprensión profunda del funcionamiento del sistema político estadounidense.
Durante esos años se desempeñó como editor en jefe de la revista Chicago Policy Review y trabajó en la oficina del entonces alcalde Rahm Emanuel, una experiencia que lo expuso directamente a la toma de decisiones en una de las ciudades más influyentes de Estados Unidos.
Su inclinación por la política viene, sin embargo, de mucho antes. En 2008 participó activamente en la dirigencia juvenil de Convergencia, antecedente de Movimiento Ciudadano, con lo que pudo desarrollar habilidades con el verdadero trabajo de campo: negociación, operación y lectura del entorno político.
Roberto Velasco: de la política local al círculo de poder
Antes de convertirse en una figura relevante de la política exterior, Roberto Velasco Álvartez recorrió los pasillos de distintas instituciones que le permitieron entender la maquinaria del poder desde dentro.
Su paso por la Asamblea Legislativa del entonces Distrito Federal, así como por dependencias del gobierno capitalino y la Secretaría de Economía, le dieron una visión amplia y detallada del funcionamiento del Estado mexicano.
El punto clave llegó en 2018, cuando se integró al equipo de transición del gobierno de Andrés Manuel López Obrador por invitación de Marcelo Ebrard.
Marcelo Ebrad, el hombre clave en la carrera de Roberto Velasco
Si hay una figura clave para entender la carrera política de Roberto Velasco, esa es el ex canciller y actual secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Cuando Ebrard asumió la titularidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores en 2018, incorporó a Velasco como director general de Comunicación Social; lo que implicaba ser la voz institucional de la Cancillería en uno de los momentos más complejos de la relación bilateral con Estados Unidos.
Desde esa posición, Velasco participó en la narrativa pública de la crisis arancelaria de 2019 impulsada por la administración de Donald Trump, un episodio que puso a prueba la capacidad negociadora del gobierno mexicano.
El desempeño de Velasco ante estos desafíos se vio reflejado en su ascenso, que fue constante: primero como director general para América del Norte, luego como jefe de Unidad y finalmente como subsecretario.
En cada una de estas etapas se consolidó como un operador confiable, con un estilo que privilegia la discreción sobre el protagonismo. Quienes han trabajado con él lo describen como un funcionario metódico, disciplinado y profundamente leal.
Juan Ramón de la Fuente pide licencia médica de la secretaría de Relaciones Exteriores
La licencia médica de Juan Ramón de la Fuente abre un nuevo capítulo en la carrera de Roberto Velasco. A sus 38 años, asume de manera interina la conducción de la política exterior mexicana, una responsabilidad que implica mucho más que la operación técnica que ha caracterizado su trayectoria.
El contexto no podría ser más exigente. La relación con Estados Unidos atraviesa un momento delicado, marcado por presiones políticas, revisiones comerciales y una agenda migratoria cada vez más compleja. En este escenario, Velasco no solo deberá negociar, sino también comunicar, representar y liderar.
Su cercanía con la presidenta Claudia Sheinbaum refuerza su posición como un funcionario de confianza dentro del nuevo gobierno. Sin embargo, el reto es claro: pasar de ser un operador eficaz a convertirse en un rostro visible de la diplomacia mexicana.
“Lord Cacahuates”: el episodio viral de Roberto Velasco
Como ocurre con muchas figuras públicas en la era digital, la carrera de Roberto Velasco también tuvo un episodio que escapó al control institucional y se instaló en la memoria colectiva, al menos durante algún tiempo.
En junio de 2019, en medio de reuniones de alto nivel en Estados Unidos durante la negociación para evitar la imposición de aranceles, fue captado en un momento aparentemente trivial, comiendo cacahuates.
El gesto, inofensivo en otro contexto, se volvió viral en redes sociales, donde fue bautizado con el apodo de “Lord Cacahuates”. Algunas versiones señalan que los cacahuates le habrían sido ofrecidos por Nancy Pelosi, entonces presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
Más allá de la anécdota, el episodio evidenció una realidad incómoda para cualquier funcionario. Y es que todos los gestos o actitudes que queden registrados por una cámara pueden ser amplificados, reinterpretados y convertidos en temas de conversación.
Velasco enfrentó la crítica defendiendo su actuación y explicando que, durante ese tipo de encuentros, los participantes pueden pasar muchas horas sin probar alimento.