Y la verdad es que hoy en día se empieza a notar quién de verdad sabe viajar y esto tiene nombre: Smart Luxury. La idea es simple, el verdadero lujo no está solo en el hotel con vista al mar, sino en no tener que pasar horas buscándolo.
Aquí es donde entra la figura del asesor de viajes, y compañías como Fora Travel lo están haciendo mainstream. Olvídate de la imagen anticuada del agente que solo cotiza boletos. Un buen asesor empieza por conocerte, cómo te gusta viajar, cuál es tu presupuesto real, qué ritmo prefieres, si eres de despertarte a las seis para ver el amanecer o de quedarte en la cama hasta que el brunch ya casi cierra. Con esa información arma un itinerario que se siente hecho a tu medida, porque literalmente lo está.