Cuando Dua Lipa decidió casarse en Sicilia, no eligió cualquier lugar. Eligió una villa con más de un siglo de historia frente al Golfo de Palermo, donde alguna vez el zar Nicolás II de Rusia y el rey Eduardo VII del Reino Unido pasaron sus vacaciones. Villa Igiea, parte de la colección Rocco Forte Hotels, es ese tipo de lugar que no necesita presentación, pero que definitivamente no le hace el feo a un poco de atención extra.
El hotel en el que se casó Dua Lipa en Sicilia, el spot más codiciado del Mediterráneo esta temporada
El hotel en el que se casó Dua Lipa en Sicilia
Construido en 1900 por la legendaria familia Florio, el palazzo fue concebido como símbolo de poder y sofisticación de la Belle Époque. Su lista de huéspedes históricos incluye nombres como J.P. Morgan, y su arquitectura Art Nouveau sigue siendo, más de un siglo después, uno de los ejemplos más impresionantes de la isla.
Después de una restauración a cargo de Olga Polizzi, Vicepresidenta y Directora de Diseño de Rocco Forte Hotels, y los arquitectos Paolo Moschino y Philip Vergeylen del estudio Nicholas Haslam, Villa Igiea volvió a ser lo que siempre fue: un hotspot impresionante. Los interiores mezclan muebles de ratán con mármol de Carrara, papeles pintados hechos a mano por la comunidad artesanal de San Patrignano y una paleta de colores que va del ámbar al hibisco pasando por el verde salvia. Nada está puesto al azar.
La
suite
más cara del hotel vale cada euro
Si vas a ir, ve bien. La Donna Franca Suite (nombrada en honor a Donna Franca Florio, el ícono de elegancia que Giovanni Boldini describió como una mujer de extraordinaria belleza y presencia) es la joya de la corona. Con 144 metros cuadrados interiores y una terraza privada de 96 metros cuadrados con vistas al Golfo de Palermo, la suite arranca desde 10,000 euros la noche. ¿Caro? Sí. ¿Injustificable? Difícil decirlo cuando el baño está repleto en mármol y las vistas son de postal.
Comer aquí es tan bueno como dormir aquí
El restaurante Florio, firmado por el reconocido chef Fulvio Pierangelini, es una statement con pescado fresco, mariscos crudos, pastas artesanales sicilianas y los imprescindibles arancini. Su filosofía es lo que llaman "sofisticada simplicidad", ingredientes locales tratados con respeto y sin artificios. Para algo más casual pero igual de especial, Alicetta es el bistró al aire libre donde las terrazas flotan sobre el mar Tirreno. Y si la tarde pide un drink con el atardecer, el Igiea Terrazza Bar es exactamente el lugar.
El spa que huele a flor de azahar
El Irene Forte Spa completa la experiencia. Aquí los tratamientos se elaboran con ingredientes botánicos cultivados en la finca orgánica de la familia Forte, con faciales avanzados, masajes y terapias corporales en cuatro salas de tratamiento. Una suite doble tiene terraza privada para la relajación post-tratamiento. El gimnasio equipado con tecnología Technogym está ahí por si acaso, aunque con esas vistas al mar, la motivación se la pone el hotel.
Villa Igiea era ya uno de los hoteles más fascinantes del Mediterráneo mucho antes de que Dua Lipa dijera "Sí acepto" frente al Golfo de Palermo. Pero si necesitabas un recordatorio de por qué Sicilia sigue siendo el destino más cinematográfico de Italia, ahí lo tienes.