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Nuestras Historias

Michelle Leaño cuenta cómo superó el cáncer

Esta enfermedad tomó por sorpresa a la directora de la revista Blink, que la enfrentó con valentía. Ahora, la también subdirectora del periódico Ocho columnas se casará con el amor de su vida el pr...
martes 27 noviembre 2007

Michelle Leaño tiene apenas 26 años, pero a su corta edad ya ha vivido momentos difíciles que ha superado exitosamente. Esta licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Autónoma de Guadalajara es la mayor de tres hermanos -le siguen Fernanda, de 22, y Gonzalo, de 19-, y desde septiembre está comprometida con el empresario Javier Salgado. Tanto su papá, Gonzalo Leaño, director del periódico Ocho columnas, como su mamá, Patricia Aceves, la han apoyado tanto en su vida personal como en su desarrollo profesional. Ella nos recibió en su departamento, donde nos platicó su vida desde que salió de la carrera, cuando le pidió trabajo a su papá y él le dijo que las mujeres sólo deben de jugar golf e ir al café. Más adelante y con el apoyo de él, decidió hacer una revista de estilo de vida y moda, Blink, que a tres meses de su lanzamiento se comenzó a distribuir en todo el país y que recientemente celebró su tercer aniversario. Además, nos contó cómo enfrentó el cáncer que le fue diagnosticado hace poco más de dos años y cómo fue su proceso de recuperación. ¿Cómo te enteraste de que tenías un tumor? Estaba con todo lo de la revista (Blink), fue en mayo, la había sacado en agosto de un año anterior y en ese ínter estaba súper presionada, la verdad es que sí estaba trabajando muchísimo. Hace como seis años me salió un quiste en un ovario, entonces me revisaba cada seis meses y de repente empecé con un dolor rarísimo y le hablé a mi ginecólogo y me dijo: â??ve, hazte un eco y si sale algo mal, me avisasâ?, no era un dolor tan fuerte, sentía que me picaba algo, y me ve y desde que ve pone cara... me dijo: â??traes una bolaâ? y yo veía una masa gigante, era como de 12 centímetros, y dije: â??esto me suena pésimo, ¿dónde está mi ovario?â?. De ahí me dijo que me estaba esperando mi ginecólogo, me fui con él y me volvió a checar, cierra el consultorio y dice: â??vámonos al hospitalâ?, ya iban llegando mi mamá y mi papá, que ya les había hablado en el trayecto, todos preocupadísimos, me voy al hospital, me hicieron miles de chequeos y me dijo: â??si fueras mi esposa o mi hija, mañana me iba a Houston a que te operaranâ?. Al día siguiente ya tenía cita con el mejor ginecólogo-oncólogo de Houston, me enteré un martes, el miércoles me fui y el jueves ya tenía la cita. Me hicieron todos los estudios, me dijeron: â??el lunes te operamosâ?. El fin de semana me fui a Six Flags con mi familia, todos nerviosos pero normales. ¿Cómo te sentiste cuando supiste que el quiste era cancerígeno? Yo me enteré el día que me operaron, pero es que la verdad, cuando vi el quiste no estaba preocupada de que fuera cáncer, pensé que era benigno, pero estaba preocupada porque el primero que tuve envolvió al ovario y yo pensaba que éste otro había crecido, que iban a abrir y no iba a haber ovario y no iba a poder tener hijos. Cuando ya estaba en la sala de operaciones y me preparaban para la anestesia, ya sola, el doctor me dijo: â??¿Estás lista?, es cáncerâ?â?¦ y yo, â??cómo, ¿me voy a morir?â?, â??no, no te vas a morir, es un tipo de cáncer que es muy sensible a las quimiosâ?. No me querían decir mucho, luego luego me pusieron el suero y me dormí. Cuando desperté me dijeron: â??ya te operamos, salió perfectoâ?, y ya me dijo de lo del cáncer, â??te quitamos el tumor y te checamos todos los órganos y estás bien, te cerramos y te congelamos un pedazo de ovarioâ?. Lo congelan y si algún día tienes un problema te lo vuelven a insertar y vuelve a funcionar. Una maravilla. ¿Cómo fue el proceso al salir de la operación? Tuve que acomodar miles de pensamientos, empiezas a analizar qué pudiste haber hecho para enfermarte, y la verdad es que el cáncer es un desajuste en tus células sanas, que se empiezan a alocar y empiezan a producir células cancerígenas y todo mundo tiene esa posibilidad, es una cuestión de dejes que se reproduzca o no. Yo creo que fue un periodo en mi vida en que había estado muy estresada, cuando estuve casada (con Eugenio Gómez) me fue muy mal, eso fue como un bajón, ahí pudo haber sido la raíz. Habían pasado dos años, me casé a los 20, me divorcié a los 21 y me dio cáncer a los 23. Al año de mi divorcio me dio lo del primer quiste, y al año y medio el segundo, pues mira, es algo que nunca voy a saber.Me cayó el 20 hasta que el doctor me dijo: â??te vamos a dar quimios para prevenir que haya quedado alguna célula, ya no tienes nada pero sí necesitas quimios para prevenir que quede una microcélula que vuelva a crecer y te vuelvas a enfermarâ?. Ese proceso fue más difícil que la misma operación. ¿Cómo fueron las quimioterapias? Te operan, luego necesitas tres semanas de reposo y después regresé a la quimio. Fueron cuatro sesiones de tres días, pasaban dos semanas o tres entre una y otra, y me regresaba a Guadalajara o San Diego. Como fue en verano, cuando la revista es bimestral, me quedó perfecto.¿Cómo te sentías físicamente? Las medicinas me engordaron 10 kilos, pero mi vida no la paré, sí me sentí más cansada pero trataba de no ponerle atención, aparte antes de eso sentía que estaba en mi mejor momento, me sentía súper segura, entonces sí fue mucha impotencia, ya quería que pasara el episodio, volver a ser como antes. Por eso traté de no modificar mi vida, me seguía yendo a viajes de trabajo. En la última ronda de la quimio, a las tres semanas ya estaba en Nueva York. Y como que no iba diciéndole a la gente: â??Ay, fíjate lo que me pasóâ?, la verdad es que ni siquiera tocaba el tema. En mi oficina sí se enteraron todos. La verdad no tenía tiempo de estar compadeciéndome a mí misma, si no se me hubiera hecho más pesado. ¿Les dijiste: â??Oigan, no me compadezcanâ??Más bien fue la actitud y sí, les llegué a comentar a mis más cercanos: â??No me vean con cara de pobrecita, sí, ni modo, me pasó y puntoâ?. Yo creo que la asociación que hay con el cáncer es que piensas: cáncer, te vas a morir, la palabra en sí suena a que te mueres mañana. ¿Cuándo lloraste? Lloré cuando me enteré y cuando se me cayó el pelo, pero después, nada. Me acuerdo que me fui a Acapulco y hay cosas que te pegas con la peluca y hasta te puedes meter a la alberca, me iba al antro, me acuerdo que hasta me chuleaban y me decían â??tú, qué guapaâ?, y me daba risa, porque no era mi mejor momento. A veces le das valor a algunas cosas y te das cuenta que no son para tanto. Antes, mi pelo era mi máximo, yo sentía que era mi atractivo total, y cuando no lo tienes, te das cuenta que no es esa la razón por la cual te distingues. Una periodista enamorada¿Cómo ibas con tu trabajo? Súper bien, nunca paré. Iba mucho a México y no le dije a nadie, porque la gente cambia totalmente la percepción de ti, si dices: â??me dio cáncerâ?, es â??ay, pobrecitaâ?â?¦ ¿sí sabes? y ese sentimiento de â??ay, pobrecitaâ? lo odio. Siendo directora de revistas (Blink y Bodas y eventos), los del periódico llegaban conmigo, con alguien que tomara decisiones, porque mi papá viaja mucho, y hace ocho meses me hicieron administradora general y subdirectora del Ocho columnas. Es una responsabilidad grandísima pero me divierto muchísimo, no se me hace tan pesado porque hay un encargado de cada cosa y yo sólo tomo decisiones y no es algo que sienta que no puedo. ¿Qué otros planes tienes? Estoy buscando una fundación para dar un poquito de mi tiempo para gente necesitada. No estoy segura de qué ramo, sé que me laten los niños o algo de cáncer. También estoy muy enfocada en mi boda, me caso el año que entra. ¿Vas a querer hijos pronto? Igual y me espero un año o un año y medio. ¿Qué es lo que más disfrutas? Las revistas, haz de cuenta que son mis hijos. Blink, que yo la empecé, me da mucho orgullo que nos contemplan en cenas de editores, me voy a ny y hago entrevistas y me consiguen backstage. Me acuerdo cuando nadie me conocía y era como hobby. He conocido gente interesantísima, la verdad a mí lo que más me gusta de la revista es eso y viajar. También me encanta leer.

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