Cuando Fer Borja se embarazó de su primera hija, algo no cuadraba. “No me sentía yo. Me sentía en un cuerpo que no era el mío”, nos cuenta. Cada vez que preguntaba qué le pasaba, la respuesta del doctor era la misma: son tus hormonas, es normal. A ella no le bastó. “Yo quiero entender mis hormonas”, y así, por pura curiosidad, empezó todo.
Fer Borja quiere cambiar la forma en que las niñas viven su primera menstruación con 'Los superpoderes de Gaia'
Fer Borja quiere cambiar la forma en que las niñas viven su primera menstruación con ‘Los superpoderes de Gaia’
Ya era health coach desde hacía años, pero se metió de lleno a estudiar salud hormonal y se especializó en ciclo menstrual en The Red School, en Londres, con un enfoque psicológico: cómo las hormonas cambian la manera en que pensamos, sentimos y nos relacionamos. El hallazgo la dejó pasmada. “Tengo casi 30 años y nunca había entendido cómo funciona mi ciclo menstrual”, nos cuenta. Entender por qué unos días eres imparable y otros dudas de todo fue, en sus palabras, “muy revelador y sanador”.
De ahí a escribir un libro hubo un solo paso, y se llama Gaia. La protagonista de Los superpoderes de Gaia vive el ciclo como un viaje por las cuatro estaciones, el invierno es la menstruación, la primavera llega con la fase folicular, el verano con la ovulación y el otoño con la fase lútea.
En cada una manda una hormona con personalidad propia. El estrógeno y la progesterona, explica Fer, “son como el yin y el yang”: en la primera mitad del ciclo andas para arriba, y en la segunda, para abajo.
Foli, la hormona folículo estimulante, es quien dirige la orquesta. Tessy, la testosterona, es la Mujer Maravilla del ciclo: “ganas de comerte al mundo, seguridad en ti misma, sentirte invencible”. Y Rona, la progesterona, llega a bajarle el ritmo a todo, con cobija, pantuflas, té y chocolate. Fer le describió cada detalle a la ilustradora, y lo disfrutó muchísimo, aunque dar con ella casi la vence, “No sabes cómo me costó encontrar una ilustradora”.
Buscaba dibujos cool que conectaran con las niñas sin perder las emociones. En la mesa de Gaia, por cierto, hay un cojín caliente para los cólicos y una cajita de toallas, porque ningún detalle es casual.
Hay otra inquilina memorable: Doña Duda, esa crítica interna que se pone intensa en la fase lútea. El truco no es pelearse con ella. “Le puedes decir: ‘Doña Duda, ya te vi, ya te escuché, te quiero bajar el volumen’”, dice Fer. Porque al fondo siempre está Doña Certeza, la sabiduría que todas tenemos, aunque con tanto ruido cuesta oírla. Según Fer, la lección es para toda la vida, y aplica igual para las que ya pasamos de los doce.
Detrás del libro hay un dato que da qué pensar. Hacia 2020 y 2021, entre 60 y 70 por ciento de las niñas acudía primero a su mamá con dudas sobre la menstruación. Hoy, de acuerdo con Fer, solo una de cada cinco lo hace, y el resto le pregunta a Google o a TikTok. “Este libro busca regresarles esa voz a las mamás”, dice, y lo tiene claro: “Tu hija tiene que enterarse de esto por ti, no por otro lado”.
Su fórmula es sencilla. Primero, la mamá lo lee y se pone al día, algo que a muchas les sorprende. Fer cuenta que varias amigas le han dicho: “Guau todo lo que aprendí leyendo tu libro”. Después, se comparte con la hija, juntas o por separado. Con su hija Paula, de siete años, funcionó así: empezaron juntas y luego ella pidió seguir sola. “Mamá, lo puedo seguir leyendo yo solita y después te pregunto.” Y llegó con preguntas muy concretas. Fer cree que esa edad es ideal, y asegura que la única página medianamente fuerte es una; todo lo demás es hormonas, emociones y mucha ternura. Su consejo para cerrar el círculo es decirle a tu hija que cualquier duda, o cualquier cosa que le digan en la escuela, la traiga contigo. “Yo siempre voy a estar aquí para decirte la verdad.”
Fer tuvo una mamá cariñosa, con regalito y abrazo incluidos, pero con la poca información que había entonces. “Con muy poquita información”, nos cuenta. Aquí la apuesta es otra. Quiere que una niña cierre el libro ilusionada, con ganas de conocerse, convencida de que ser cambiante es normal. “Ser mujer es un privilegio, ser mujer es increíble”, nos dice. La última página la recibe con un “bienvenida a la tribu de mujeres” y una guía mágica con tips y una práctica de reflexión para cada estación.
Y esto apenas empieza. Fer ve el libro como “el paso uno de un movimiento” de educación menstrual positiva, pláticas en colegios, una alianza con Kotex, que patrocinó el lanzamiento, y una sesión con niñas de entre 11 y 15 años en la Federación Mexicana de Fútbol. Entre sus planes hay un posible journal, té, cojines, calzones y más libros, porque quiere que Gaia sea una marca. Mientras tanto, Los superpoderes de Gaia ya está en Amazon y en el sitio de la autora, cuyo link comparte en su Instagram .