Durante años hemos pensado que la mejor cámara era la que teníamos en el celular. Era práctica porque siempre estaba a la mano y podía convertir cualquier momento del viaje en una fotografía perfectamente iluminada y lista para publicarla. Sin embargo, las cosas empezaron a cambiar.
Las cámaras digitales compactas que utilizábamos en los años dos mil están apareciendo otra vez en cenas, fiestas y en vacaciones. Cámaras Canon PowerShot, Sony Cyber-shot, Nikon Coolpix y Kodak EasyShare que se quedaron olvidadas en algún cajón, hoy son uno de los accesorios más buscados para viajar.