Hay muchas tendencias wellness que te duran una semana y otras que, honestamente, te pueden durar la vida. Una de ellas es volver a lo que te enseñaron de chiquito que es comer más fruta. No como castigo, ni como dieta extrema y no como promesa de “resetear” tu cuerpo en tres días, sino como una forma muy sencilla de sumarle fibra, antioxidantes y nutrientes a tu dieta diaria que te ayudan a que el cuerpo funcione mejor.
La inflamación y la salud intestinal se han vuelto temas muy grandes porque, al final, casi todo parece empezar ahí. Empieza por cómo digieres, cómo te sientes, cuánta energía tienes y hasta qué tan ligero o pesado te sientes durante el día. Y aunque ninguna fruta hace magia por sí sola, hay varias que destacan por los compuestos naturales y por lo bien que le sientan al intestino.