La cantante Britney Spears vendió su catálogo musical por cerca de 200 millones de dólares en un acuerdo con la compañía editorial Primary Wave, firmado el pasado 30 de diciembre, con el objetivo,según fuentes cercanas, de “reivindicar su historia” y poner en primer plano su legado artístico.
Considerada una de las mayores estrellas del pop de los años 2000, su vida personal llegó a eclipsar durante años su trayectoria musical. Ahora, el acuerdo busca centrar la atención en su impacto cultural y en la influencia que ha tenido sobre nuevas generaciones de artistas.