A un año de: La Boda del Siglo

S.S.A.A.R.R. el Príncipe Guillermo y la Princesa Catalina, Duques de Cambridge, festejan este 29 de abril su primer año como pareja, recuerda los detalles de aquel día mágico.
 S.S.A.A.R.R. el Príncipe Guillermo y la Princesa Catalina, Duques de Cambridge, festejan este 29 de abril su primer año como pareja, recuerda los detalles de aquel día mágico.  (Foto: AP)
El "sí quiero" de los novios llegó, el 29 de abril de 2011, a las 11:15 a.m.
 El "sí quiero" de los novios llegó, el 29 de abril de 2011, a las 11:15 a.m.  (Foto: AP)

Aquel 29 de abril de 2011, con el magnánimo permiso de la reina Isabel II, su Alteza Real el Príncipe Guillermo de Gales, se unió en matrimonio, bajo el ritual anglicano, con la antes plebeya Catalina Middleton.

El cuento de hadas moderno se consumó, "la paciente Kate" -tuvo que esperar 8 años para su boda-, y su Príncipe deslumbraron con una jornada que estuvo marcada por la emoción volcada por todos aquellos que se dieron cita en las calles londinenses para ser testigos del histórico acontecimiento.

Bien dicen que recordar es vivir, por eso, Quién.com te invita a recordar esos detalles que hicieron de este enlace La Boda del Siglo, y que transformó a Guillermo en Su Alteza Real Príncipe Guillermo conde de Strathearn, barón de Carrickfergus y duque de Cambridge, y a su esposa en Su Alteza Real Princesa Catalina, duquesa de Cambridge.

Un ajuar digno de la futura Reina

Su Alteza Real la Princesa Catalina, Duquesa de Cambridge eligió a la firma británica Alexander McQueen para confeccionar su ajuar, según expresaron voceros de la Casa Real, por "la belleza de su artesanía y su respeto por la mano de obra tradicional, -y añadieron que la novia quiso-, aunar tradición y modernidad bajo el talento de Sarah Burton".

El vestido de la Baronesa de Carrickfergus exaltó la sobriedad y elegancia de las prendas de los años 50 y recordó el simple chic del traje de la princesa Grace Kelly.


La Duquesa de Cambridge eligió a la firma británica Alexander McQueen para confeccionar su ajuar.
 La Duquesa de Cambridge eligió a la firma británica Alexander McQueen para confeccionar su ajuar.  (Foto: AP)

Con el cuerpo de satén y gazar blanco entallado; corpiño de satén color marfil, que reflejó la tradición victoriana de corsetería; la parte superior, que cubrió los hombros y se transformó en manga larga de encaje Chantilly y Cluny, estaba aderezada con motivos florales: rosas, tréboles, narcisos y cardo, símbolos del Reino Unido.

La falda, con volumen, simbolizó una flor abierta, la cauda fue de 2.70 metros, elaborada en satén marfil y blanco, en su parte trasera el diseño se terminó con 58 botones cubiertos de gazar y satén.

Coronó el atuendo, un velo hecho de capas de tul suave, de seda color marfil con un recorte de flores bordadas a mano por la Real Escuela de Costura, y que se sostenía con la tiara Halo, préstamo de la Monarca británica.

La discreta tiara fue hecha por Cartier en 1936 y fue un regalo del Duque de York (más tarde el rey Jorge VI) para su Duquesa (más tarde la reina Isabel, la Reina Madre), tres semanas antes de que sucediera a su hermano como Rey. La Reina Madre regaló la tiara a Isabel II por su 18 cumpleaños.

Los pendientes que llevó Catalina fueron autoría de Robinson Pelham, de roble estilizados engastados de diamantes, con una caída de hojas de diamante en forma de pera, y un conjunto de bellotas con diamantes pavé suspendidos en el centro, inspirados en el escudo de armas de la familia Middleton.

El look nupcial, que ha sido bautizado como Demi Chignon, autoría de James Pryce, del salón de Richard Ward, fue un semirrecogido que combinó el estilo clásico de una novia con un toque majestuoso para la ocasión. El eje en torno al que giró era la tiara colocada hacia atrás desde el nacimiento del cabello, y que determinó el estilo final.

Los zapatos de la Condesa de Strathearn fueron hechos a mano por el equipo de Alexander McQueen y elaborados en satén marfil con un encaje bordado por la Real Escuela de Costura.

El ramo, diseñado por Shane Connolly, fue compuesto de mirto, que simboliza el matrimonio; lirio de los valles, recuperación de la felicidad; claveles de Japón, galantería; jacinto, constancia del amor, y hiedra, símbolo de la fidelidad y el amor devoto.

Una fiesta y menú tradicional

La recepción de la Boda Real, en la que fungió como anfitriona su Majestad británica, Isabel II, tuvo lugar en el Palacio de Buckingham, en la que representantes de las Casas Reales del mundo y alrededor de 650 invitados disfrutaron de las singularidades clásicas de la cocina inglesa.

Las especialidades: Ensalada de cangrejo de Cornualles con blini de limón; terrina de pato con chutney de frutas; rollos de carne con relleno de queso de cabra y nueces acarameladas; palmeras y tiras de queso.

Salmón escocés ahumado en blini de remolacha; tarta de espárragos y berros; espárragos escalfados con salsa holandesa; huevos de codorniz con sal de apio; langostinos escoceses con confitado de panza de cerdo; cangrejo de río en mayonesa de limón; hongos silvestres y crema de apio.

Carne picada frita con papas y coles con confitura de cordero; salchichas chipolata con miel y mostaza; pastel de eglefino ahumado y patatas con pasta de guisante; pudín de Yorkshire con filetes de res asados y mousse de rábano picante.

Los postres: Pastel ópera, paté de naranja roja, pastelillos de frambuesa, creme brulé de ruibarbo, praliné de granadilla, trufa de ganache de chocolate blanco, praliné de chocolate de leche con nueces y trufas de ganache de chocolate oscuro.

Además del pastel de boda: el clásico fruit cake inglés de varios pisos, relleno de nueces tostadas, pasas, grosellas, naranja rallada, limón, especias y empapado en brandy, obra de la repostera británica Fiona Cairns, y el chocolate biscuit cake, elección del novio.

¿Qué bebieron?: El Palacio de Buckingham añadió que para acompañar el menú hubo champaña de reserva Pol Roger NV brut, vino espumoso y limonada.

La tornaboda


Siempre "moderno", el príncipe Carlos, papá del novio, ofreció una cena privada seguida de un baile, para celebrar la boda de su hijo con Kate Middleton.
 Siempre "moderno", el príncipe Carlos, papá del novio, ofreció una cena privada seguida de un baile, para celebrar la boda de su hijo con Kate Middleton.  (Foto: AP)

Por la noche, el príncipe Carlos agasajó en el mismo palacio a 300 familiares y amigos de la joven pareja con una cena privada, seguida de un baile, en la que el príncipe Enrique se involucró en la elección del DJ que tocó, y ofreció el tradicional discurso, que como prometió le hizo "caer el pelo a Guillermo".

Para el nuevo festejo, la novia se atavió con un vestido, blanco también, palabra de honor y de la misma diseñadora (Sarah Burton), pero de noche y de satén. Sobre el vestido llevaba un bolero de angora, blanco, que la protegió del frío londinense, y se dejó el pelo suelto, como lo suele llevar. También el Príncipe cambió su uniforme por un esmoquin.

En la fiesta juvenil no estuvo la Reina de Inglaterra, que cedió su residencia a los novios y se fue con su marido, el Duque de Edimburgo, a pasar el fin de semana fuera.

Cuando la fiesta concluyó, los recién casados pasaron su primera noche, tras la boda, en el Palacio de Buckingham, pero alrededor de las 5:00 a.m., estuvieron previstos canapés y sándwiches para servir de madrugada a los más trasnochadores.

Además, el príncipe Enrique, quien se retiró de la fiesta a las 3:00 a.m., organizó, el sábado, un desayuno tradicional inglés a base de huevos, salchichas y tocino.

¿Sabías qué?

  • El Rolls-Royce Phantom que utilizó Kate para transportarse, le fue regalado a su Majestad la Reina en ocasión de su jubileo de plata en 1977.
  • Los príncipes Guillermo y Enrique tuvieron de 10 a 15 minutos en un ala de la Abadía, en la que pudieron conversar, antes del enlace matrimonial.
  • La Boda Real fue de carácter privado, y no de Estado, por lo que los gastos del enlace corrieron por parte de la Familia Real y los Middleton.
  • El cortejo de Kate incluyó a su padre, el señor Michael Middleton; la madrina: Philippa Middleton, de 27 años, hermana de la novia, y las damas de honor: Lady Luisa Mountbatten-Windsor, de 7 años; la honorable Margarita Armstrong-Jones, de 8 años; Eliza Lopes, de 3 años; Grace van Cutsem, de 3 años, y los pajes: Guillermo Lowther-Pinkerton, de 10 años y Tom Pettifer, de 8 años.
  • La alianza matrimonial que deslizó el príncipe Guillermo en el dedo de Kate Middleton, ese viernes en Londres, fue confeccionada por joyeros galeses que usaron una pepita que la reina Isabel II le entregó al Príncipe tras el compromiso, en noviembre.
  • El teniente coronel Duncan Stubbs dirigió a los trompeteros, luego del "sí quiero" de los novios, que llegó a las 11:15 a.m., en la interpretación de la nueva fanfarria "Valiant and brave", que era el lema que empleaba el XXII Escuadrón de la Fuerza Aérea Real, en el que servía el novio como piloto de búsqueda y rescate en el Norte de Gales.
  • Un total de 6 mil policías resguardaron las calles y 20 perros entrenados para oler explosivos a 20 metros de distancia. Un millón de personas estuvieron presentes en el corazón de Londres. Hubo cinco mil fiestas privadas. Dos mil millones de espectadores siguieron el desarrollo de La Boda Real por televisión. Ocho mil 500 representantes de los medios de comunicación cubrieron el evento.
  • Lo curioso: En los letreros de varias jovencitas se leía "Yo me guardo para Enrique". Mientras que playeras tenían impresa la leyenda: "Guillermo, ¿por qué no yo?". La invitación fue personal para el Embajador de México en Gran Bretaña, Eduardo Medina Mora, por el cupo, su esposa no fue incluida en la lista de invitados.
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