Graciela Iturbide: la fotógrafa mexicana que hace historia en el Leica Hall of Fame
Graciela Iturbide se convierte en la primera fotógrafa mexicana en ingresar al Leica Hall of Fame. El reconocimiento celebra más de cinco décadas de una obra que transformó la manera de mirar México y sus tradiciones.
Hay fotografías que documentan la realidad y otras que consiguen transformarla en un universo propio. La obra de Graciela Iturbide pertenece a esta segunda categoría. Durante más de cinco décadas, la fotógrafa mexicana ha recorrido comunidades, desiertos, ciudades y territorios culturales para construir un lenguaje visual en el que lo cotidiano convive con lo simbólico, lo documental con lo espiritual y la identidad con el misterio.
Ahora, esa mirada recibe uno de los reconocimientos más importantes de su trayectoria: el Leica Hall of Fame Award 2026. La distinción, anunciada el 8 de octubre durante la celebración de la fotografía organizada por la firma alemana en Wetzlar, Alemania, convierte a Iturbide en la primera fotógrafa mexicana en ingresar a este selecto grupo.
El homenaje reconoce una carrera que ha contribuido a definir la fotografía contemporánea y que encuentra en México uno de sus principales territorios de exploración. Como parte del reconocimiento, Leica también seleccionó una de sus imágenes más emblemáticas, Na’ Lupe Pan, como la Leica Picture of the Year 2026.
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¿Qué es el Leica Hall of Fame y por qué es importante este reconocimiento?
Fundada en Alemania, Leica Camera es una de las marcas históricas de la fotografía. Su nombre está ligado a la evolución de la cámara de 35 milímetros y a la consolidación de una cultura visual que ha acompañado a fotógrafos documentales, fotoperiodistas y artistas durante más de un siglo.
El Leica Hall of Fame Award distingue a fotógrafos cuya obra ha dejado una huella significativa en la historia de la imagen. No se trata únicamente de reconocer fotografías individuales, sino de celebrar una trayectoria y una manera de entender la fotografía.
Con su incorporación en 2026, Graciela Iturbide se convierte en la decimoquinta integrante de este reconocimiento. La distinción llega después de una carrera internacional que incluye exposiciones en museos y galerías de distintas partes del mundo, así como importantes premios dedicados a la fotografía.
En el caso de Iturbide, el homenaje también pone en primer plano una relación estrecha entre autora y herramienta: durante buena parte de su trayectoria ha trabajado con cámaras Leica analógicas de 35 milímetros, con las que ha construido algunas de las imágenes más reconocibles de la fotografía mexicana.
Retrato de Graciela Iturbide. (Marco Delogu / Cortesía. )
Graciela Iturbide: una fotógrafa que encontró lo extraordinario en lo cotidiano
Nacida en Ciudad de México en 1942, Graciela Iturbide llegó a la fotografía a través de una primera aproximación al cine. En 1969 ingresó al Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde comenzó a desarrollar su interés por las imágenes y la narración visual.
Su formación estuvo marcada por el encuentro con Manuel Álvarez Bravo, una de las figuras esenciales de la fotografía mexicana, con quien trabajó como asistente. Aquella experiencia resultó determinante para desarrollar una mirada propia, interesada no solo en registrar lo que tenía delante, sino en descubrir las capas culturales, simbólicas y poéticas que habitan en una escena.
A lo largo de su carrera, Iturbide ha fotografiado comunidades indígenas, rituales, animales, paisajes y personajes que revelan distintas maneras de habitar el mundo. Su obra evita las respuestas sencillas. En sus fotografías en blanco y negro, un pájaro puede convertirse en una presencia casi mítica; una mujer puede condensar la historia de una comunidad, y un paisaje desértico puede adquirir una dimensión espiritual.
Esa capacidad para encontrar imágenes cargadas de significado sin renunciar a la observación documental es una de las características que distinguen su trabajo.
La relevancia internacional de su trayectoria quedó reconocida también con el Premio Hasselblad de 2008 y el Premio Princesa de Asturias de las Artes de 2025.
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Juchitán: las fotografías que cambiaron la manera de mirar una comunidad
Si existe un proyecto fundamental para comprender la obra de Graciela Iturbide, es su trabajo en Juchitán, Oaxaca. Entre finales de los años setenta y la década de los ochenta, la fotógrafa documentó la vida cotidiana de esta comunidad binnizá, conocida también como zapoteca. Sus imágenes retratan a mujeres, personajes locales, celebraciones y escenas que revelan la complejidad social y cultural del Istmo de Tehuantepec.
Lejos de limitarse a una mirada antropológica, Iturbide construyó un retrato íntimo de la comunidad. Sus fotografías muestran la fuerza de las mujeres, la importancia de los vínculos colectivos y la convivencia entre tradición y transformación. El resultado es una de las series más reconocidas de la fotografía mexicana: un trabajo que convirtió la observación paciente en una forma de acercamiento cultural.
En Juchitán, la cámara no funciona como una barrera entre la fotógrafa y sus protagonistas. Sus imágenes transmiten cercanía, respeto y una profunda atención a los detalles que suelen pasar inadvertidos.
Es precisamente de este universo de donde procede la fotografía que Leica eligió para acompañar su reconocimiento de 2026.
La niña del peine, Juchitán, Oaxaca, 1979, Nuestra Señora de las Iguanas, Juchitán, Oaxaca, 1979 (Graciela Iturbida / Cortesía.)
Na’ Lupe Pan: la fotografía de Graciela Iturbide elegida como Leica Picture of the Year 2026
La imagen Na’ Lupe Pan, realizada en 1986 como parte de su trabajo en Juchitán, fue seleccionada como Leica Picture of the Year 2026.
En ella, una mujer aparece frente a un muro cuya superficie geométrica establece un diálogo visual con su presencia. La composición combina retrato, textura y abstracción, mientras la escala de grises acentúa el contraste entre el personaje y el entorno.
Cortesía.
La fotografía sintetiza varios de los elementos característicos de Iturbide: la atención a las personas, la fuerza de los espacios cotidianos y la capacidad de transformar una escena aparentemente sencilla en una imagen abierta a múltiples interpretaciones.
La elección también conecta el premio con uno de los proyectos más importantes de su carrera. No es una imagen aislada de su contexto, sino parte de una exploración prolongada sobre las mujeres, la vida comunitaria y las estructuras sociales de Juchitán.
Desde 2021, Leica selecciona una imagen de fotógrafos incorporados a su Hall of Fame para su colección Leica Picture of the Year. La fotografía de Iturbide se suma así a esta serie de obras de edición limitada. La imagen estará disponible en las Leica Galleries a partir de diciembre de 2026.
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Una exposición en Alemania celebra más de cinco décadas de fotografía
El Leica Hall of Fame Award también está acompañado por una exposición retrospectiva en la Leica Gallery de Wetzlar, Alemania. La muestra reúne más de 50 fotografías que permiten recorrer distintas etapas de la trayectoria de Iturbide. Entre los núcleos temáticos se encuentran Juchitán, México Clásicas, Pájaros, Desierto de Sonora y Viajes.
En conjunto, las imágenes muestran la amplitud de una obra que atraviesa geografías y culturas sin perder su identidad visual. México ocupa un lugar central, pero no exclusivo. Los viajes de Iturbide por países como India, Ecuador, Panamá, Argentina y Cuba también forman parte de una exploración que encuentra conexiones entre comunidades, paisajes y formas de interpretar la existencia.
La exposición permanecerá abierta hasta enero de 2027, de acuerdo con la información oficial de Leica.
Radiografía de un pájaro, Oaxaca, 1999.(Graciela Iturbide. )
Graciela Iturbide y el lugar de la fotografía mexicana en el mundo
El reconocimiento de Leica llega en un momento de especial visibilidad internacional para la obra de Iturbide. En 2026, el Museo de Arte Moderno de San Francisco presentó Graciela Iturbide: Between Two Worlds, una retrospectiva que reúne más de 150 fotografías y recorre distintas décadas de su producción. La exposición, organizada por Fundación MAPFRE en colaboración con el museo, permite dimensionar la continuidad de una búsqueda artística que ha encontrado en la vida cotidiana una fuente inagotable de imágenes.
El ingreso al Leica Hall of Fame amplía ese reconocimiento y reafirma la importancia de una autora que ha llevado la fotografía mexicana a los circuitos internacionales sin desprenderla de sus raíces culturales.
Su obra demuestra que fotografiar no consiste únicamente en registrar el mundo, sino en encontrar una manera particular de mirarlo. En sus imágenes, México aparece lejos de los estereotipos: es un territorio de contradicciones, símbolos, rituales, personajes y paisajes que no terminan de revelar todos sus secretos.
Con el Leica Hall of Fame Award 2026, Graciela Iturbide suma un nuevo capítulo a una trayectoria extraordinaria. Pero quizá lo más importante es que su obra sigue recordándonos que, a veces, una sola imagen puede contener la memoria de un lugar entero.