Ana Barreda, directora de comunicación de la FIFA en México(Archivo Quién)
María José Barroeta
Hay eventos que duran unas semanas, pero cuya organización consume años de trabajo, decisiones y presión constante. El Mundial 2026 fue uno de ellos. Detrás de un Mundial que se va a quedar en el corazón de todos los mexicanos, hubo cientos de personas encargadas de hacer que la experiencia funcionara para millones de aficionados, y Ana Barreda, fue una pieza clave.
Días después de haber concluído el mundial, con la perspectiva que solo da el tiempo y el cierre de un proyecto de esta magnitud, platicamos con ella para hacer un ejercicio de post mortem. Sigue leyendo para conocer más.
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¿Cómo llegaste a FIFA y a conseguir este puesto?
Desde que era niña soñaba con vivir un Mundial. El futbol siempre ha sido mi pasión y este año cumplo 13 años trabajando en esta industria. Después de muchos años en el Club América, sentía que el siguiente paso de mi carrera era llegar a FIFA. Y si había un Mundial con el que soñaba, era justamente el que se iba a jugar en México.
Recuerdo perfecto el día en que me tocó organizar, junto con FIFA, el evento donde se anunció que México sería sede del Mundial 2026. Mientras veía todo pasar pensé: “Yo tengo que estar en ese Mundial".
Cuando salió la vacante la encontré en LinkedIn, apliqué, me preparé muchísimo y, después de varias entrevistas, me quedé.
Hoy, cuando volteo atrás, me emociona pensar que pasé de soñar con un Mundial… a ayudar a organizar uno en México. Es un privilegio que voy a agradecer toda la vida.
Ana durante sus días como head of PR en Club América.(@ana_barreda)
Ahora que ya pasó todo, ¿cuál fue el momento en el que dijiste: “Ok, esto sí es un Mundial”?
Sin duda, en el partido inaugural el 11 de junio del 2026. Hasta hoy se me pone la piel chinita de recordarlo.
Salí de la oficina del estadio a la explanada y empecé a ver familias enteras vestidas de México, niños con la cara pintada, sombreros, banderas por todos lados y miles de personas cantando y gritando “¡México!”. En ese momento sentí una emoción que no puedo describir y pensé: “Wow… esto sí es un Mundial".
Y después vino el Himno Nacional. Tuve la fortuna de vivir los cinco partidos de México desde la cancha y escuchar el himno, viendo a todo un estadio unido, es uno de esos momentos que voy a guardar para siempre en mi corazón. Todavía hoy se me salen las lágrimas al recordarlo.
Partido inaugural del Mundial 2026 en Ciudad de México (FIFA)
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¿Qué fue mucho más difícil de lo que imaginabas cuando empezaste este proyecto?
Creo que el reto más grande fue conmigo misma. Organizar un Mundial entre tres países, 16 ciudades sede y 48 selecciones ya suena enorme, pero lo que más me pesó fue preguntarme constantemente si iba a estar a la altura.
La exigencia en FIFA es altísima y eso implica muchos sacrificios. Durante casi dos años mi vida personal pasó a segundo o tercer plano porque sabía que este proyecto necesitaba el 300% de mí.
Pero también entendí que nadie organiza un Mundial solo. Si hoy lo recuerdo con orgullo y mucho agradecimiento es gracias al equipo increíble que tuve; sin ellos y la guia de mis jefes esto simplemente no hubiera sido posible.
Ana Barreda FIFA(@ana_barreda)
¿Qué te sorprendió de México como sede?
Yo ya conocía la pasión de los mexicanos por el futbol porque llevo toda mi vida rodeada de este deporte, pero lo que nunca imaginé fue el nivel de unión que iba a provocar el Mundial.
Las imágenes del Ángel de la Independencia lleno de gente, los estadios cantando al mismo tiempo, miles de personas abrazándose, el “¡Quiere volar!” y la forma en la que mexicanos y aficionados de todo el mundo terminaron celebrando juntos son recuerdos que se me quedaron grabados para siempre.
Lo más bonito fue escuchar a periodistas y aficionados extranjeros decir que no habían vivido una afición como la mexicana. Creo que eso fue lo que hizo especial a México: nuestra hospitalidad, nuestra alegría y esa capacidad de hacer sentir a cualquiera como en casa. Esa fue, para mí, la verdadera magia de este Mundial.
Afición mexicana (Kevin C. Cox/Getty Images)
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Si pudieras regresar al día uno del proyecto, ¿qué harías diferente?
Confiaría más en mí. Creo que durante mucho tiempo dudé de si iba a estar a la altura de un proyecto tan grande. Pero este Mundial me enseñó que era mucho más capaz de lo que imaginaba.
También me hizo confiar todavía más en México. A veces nosotros mismos dudamos de lo que podemos hacer como país, y este Mundial demostró todo lo contrario.
Hoy me quedo muy orgullosa de haber formado parte de algo que hizo felices a millones de personas y de descubrir hasta dónde puedes llegar cuando haces algo que realmente te apasiona como persona, profesionista y como mujer en este medio.
Ana fue parte de nuestra edición de 31 Mujeres que Amamos 2025.(Archico Quién)
Hay cosas que el público nunca ve. ¿Qué parte del Mundial crees que estuvo subestimada o poco valorada?
Creo que el trabajo que hay detrás. La gente ve los 90 minutos y una fiesta increíble, pero detrás hay miles de personas trabajando durante años para que todo salga perfecto.
Y si hablo como mexicana, la verdad me quedé con ganas de más. Después de vivir lo que vivimos, me hubiera encantado que México hubiera tenido todavía más partidos, alguna semifinal y, claro, la final. Fue una experiencia tan especial que simplemente queríamos que durara más.
Cuando dentro de diez años pienses en este Mundial, ¿qué crees que será lo primero que recordarás?
Voy a recordar el Himno Nacional desde la cancha, con la piel chinita. Voy a recordar las imágenes del Ángel de la Independencia lleno de gente celebrando y a un México unido como pocas veces lo había visto.
También voy a recordar a este equipo con el que trabajé. Después de dos años tan intensos, dejaron de ser solo compañeros y se convirtieron en amigos y en una familia.
Y, sobre todo, voy a recordar que este fue mi primer Mundial, en mi país, representando a México. Ese orgullo no se me va a olvidar nunca.
Estadio Ciudad de México (FIFA)
¿Quién fue tu personaje favorito del Mundial?
Más que un personaje, me quedo con la Selección Mexicana. Me conmovió muchísimo ver a un grupo tan unido, tan comprometido y con tanta ilusión. También fue muy especial vivir la despedida de Memo Ochoa. Fueron momentos que, como mexicana y como aficionada, me llegaron muchísimo.
Si no ganaba México, ¿a quién le ibas?
Me terminé enamorando de Inglaterra. Aunque nos eliminaron, me impresionó la calidad humana de sus jugadores y de su cuerpo técnico. Hablaron maravillas de México, del Estadio Azteca, de la afición y de nuestro país. Me dejaron un gran sabor de boca.
Y antes del torneo también tenía la ilusión de que Cristiano Ronaldo pudiera ganar un Mundial. Siempre he sido muy fan de él y me hubiera encantado verlo levantar esa copa.
Raúl Jimenez, Guillermo Ochoa y Gilberto Mora (Luke Hales/Getty Images)
Cuéntanos la historia más estresante que hayas vivido
Más que un momento de estrés, hablaría de la enorme responsabilidad que sentí durante todo el proyecto.
Como mexicana y como directora de comunicación y PR para México, mi mayor deseo era que el mundo conociera el verdadero México: nuestra gente, nuestra cultura, nuestra hospitalidad y la pasión con la que vivimos el futbol.
Esa era la responsabilidad que llevaba todos los días. Quería que cada persona que viniera se fuera enamorada de nuestro país. Y cuando al final escuchabas a aficionados y periodistas decir que México había sido una sede inolvidable, entendías que todo había valido la pena.
Ya llevaste un Mundial. ¿Qué sigue para ti?
Quiero otro Mundial, es más, otros, quiero muchos.
Todavía no sé exactamente dónde o cuál será el siguiente reto, pero sí sé que quiero seguir en FIFA y seguir organizando eventos deportivos y en especial de futbol de este nivel. Ojalá algún día también podamos tener un Mundial Femenil en México y otro Mundial Varonil.
Al final, lo que más me mueve es el futbol. Donde haya un balón, 11 jugadores de cada lado de la cancha y un estadio, ahí quiero estar. Sin duda lo que más mueve mi alma y donde más brillo y soy yo es un estadio de futbol.
Afición mexicana(Richard Pelham/Getty Images)
¿Qué tan probable ves que México vuelva a ser sede? ¿Los rumores son ciertos?
Eso ya no me toca decidirlo a mí. Pero después de lo que vivimos este verano, me encantaría que México volviera a ser sede. Creo que demostramos al mundo la pasión, la organización y la hospitalidad que tiene nuestro país, así que ojalá algún día podamos volver a recibir un Mundial.