UKMA no es una marca de mobiliario común, es el proyecto de Mauricio Balmaceda, Diego Balmaceda y Alonso del Valle, quienes han logrado fusionar la lógica de la escultura con la funcionalidad del día a día. Su visión va más allá de llenar un espacio, se trata de piezas que sostienen, conectan y articulan emociones, casi como si fueran una parte más de nuestro propio cuerpo.
Mauricio Balmaceda, Diego Balmaceda y Alonso del Valle, los nombres detrás de UKMA
Lo que hace que esta propuesta sea realmente cool es su capacidad de evolucionar constantemente. Tras su exitoso paso por ZONA MACO, donde presentaron una colección que desafió los límites de la manufactura, la marca decidió llevar la experiencia un paso más allá. Justo después de este hito, lanzaron una colaboración especial en su showroom con la fotógrafa Mariana Martínez de Alba, creando un diálogo visual donde la lente captura la esencia de sus piezas de impresión 3D, fabricadas ahí mismo, en el corazón de su espacio creativo.
Para entender realmente de qué estamos hablando, hay que ir al lugar donde ocurre la magia. Casa Ukma es ese punto de encuentro en Sierra Vertientes 417, en Lomas de Chapultepec, diseñado para que pierdas el miedo a las galerías frías. Es un showroom vivo donde puedes ver cómo conviven las piezas de piso, pared y las icónicas líneas colgantes en un ambiente real. Puedes llegar cuando quieras a explorar o, si traes un proyecto en mente, agendar una cita para que te den una asesoría personalizada sobre cómo integrar estas esculturas en tu entorno.
Incluso han llevado la experiencia al mundo digital de forma impecable. Si no puedes esperar a llegar a las Lomas, su herramienta de Realidad Aumentada te permite visualizar cómo se vería un "Ukma" en tu propia sala desde el celular. Es esa mezcla de alta tecnología, artesanía mexicana y conciencia ambiental lo que tiene a todo el mundo hablando de ellos. Al final, lo que estos tres fundadores proponen es simple pero poderoso: rodearnos de piezas que duren para siempre y que cuenten una historia que valga la pena compartir.