Carolyn Bessette fue una gran referencia de la moda en los años 90, pero no por seguir tendencias, sino por crear y ser fiel a su propia estética: el minimalismo. Su estilo se caracterizó por el uso de siluetas limpias y tonos neutros que le ayudaban a crear una coherencia visual inspirada en el lujo silencioso.
En la elección de sus accesorios, utilizaba la misma estrategia que con su clóset: integrarlos para dar estructura a sus looks sin romper con la estética visual. Desde gafas oscuras, bolsas negras estructuradas y el poco uso de joyería minimalista caracterizaron su estilo personal. Pero quizá el accesorio más notorio fueron las diademas rígidas.
Las diademas de Carolyn son un claro ejemplo del “menos es más”. Optó por el estilo clásico tipo herradura de acetato, rígidas, lisas y con un acabado pulido, en su mayoría en tonos negros o carey. Siendo el accesorio ideal para mantener el pelo controlado, pero con toques más sofisticados. ¡Te contamos cómo llevarlas!