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Historias

¡Hasta siempre O Rei! Muere Pelé a los 82 años

Pelé, el eterno número 10 de la Selección de Brasil, que alzó la Copa del Mundo en tres ocasiones, murió hoy luego de luchar por varios meses contra el cáncer de colon.
jue 29 diciembre 2022 01:01 PM
Pelé
El tricampeón mundialista, Pelé, murió hoy a los 82 años.

Adorado hasta el punto de convertirse en "prisionero" de los cuartos de hotel en los países en los que jugaba. Hacedor de pasiones que lo mismo provocaban la euforia de la gente, que recibir amenazas de secuestro o de asesinato; así fue la vida de O Rei, Pelé , que hoy se extinguió a los 82 años, tras una batalla contra el cáncer de colon.

"El futbol es para quien tiene garra", es la frase que Edson Arantes do Nascimento le decía al que lo escuchara narrar su hazañas en el balompié, que fueron muchas, y lo encumbraron, curiosamente también con el número 10 en su jersey, como uno de los mejores futbolistas de la historia. Hoy se fue uno de los grandes maestros del balón.

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El camino no fue sencillo; hoy nadie duda de la grandeza del brasileño, pero en 1970 nada más y nada menos que en México, durante el Mundial, O Rei no quería ser Pelé, como lo reveló de viva voz en su documental en Netflix, cuando todo Brasil lo necesitaba una vez más. Pero recuperó su amor por el futbol y logró hacer historia.

Brasil, expresó siempre Edson, es el país al que amó, que le dio todo, incluida la vida un 23 de octubre de 1940, allá en la entonces desconocidísima Três Corações, Minas Gerais. Parte de una familia trabajadora, con sus abuelos dueños de una carreta repartiendo leña por todo su pueblo y él mismo montando a caballo desde los 10 años.

Pelé
Pelé es considerado el mejor jugador de la historia en Brasil.

Dondinho, era el apodo de su papá, de quien aprendió a enamorase del futbol y a quien siempre quiso emular porque creía que era el mejor jugador del mundo, para alcanzarlo Pelé se "entrenó" desde niño, con cascaritas en su barrio, que combinaba con su trabajo como boleador de zapatos, para ayudar a su familia.

Siempre con los pies en la tierra, Pelé expresó que nunca pensó que era "mejor que nadie ni más que nadie", gracias a la educación que le dieron sus papás. Y fue Dondinho quien incentivó a su hijo hasta que lo llevó al Club Santos, a conocer a Pepe, su "descubridor".

Edson Arantes do Nascimento
La personalidad de Edson Arantes do Nascimento siempre lo hizo brillar.

La personalidad de O Rei, sin pretensiones, pero sí con gran carisma y un poderoso apretón de manos se impusieron siempre, al grado de llevarlo a su primer Mundial en 1958, cuando conoció que había otro mundo más allá de su Brasil amada y llegó a Suecia, la primera parada en su interminable viaje por el planeta.

Allá en la Europa más caucásica causó sensación, con niñas tratando de ver si su color de piel se despintaba al frotarla; y fue el sitio en el que puso, a sus 17 años, a Brasil en el mapa, a pesar de que su país ya había recibido un Mundial en 1950 (que perdió ante Uruguay), y le cumplió a su papá la poderosa promesa de ganarle una Copa del Mundo.

Pelé
Pelé cumplió el sueño de ganar una Copa del Mundo desde el inicio de su carrera.

Pelé: El símbolo de la emancipación brasileña

La fórmula de O Rei, que aprendió precisamente de su papá y que le dio toda su confianza era: "En la cancha, todos somos iguales", expresó en su momento. Pelé alzaría otras dos ocasiones (1962 y 1970) el trofeo más universal, el de la FIFA, que lo llenó de la más grande de las glorias; darle una identidad de ganadora a su adorada Brasil.

Con sus triunfos en la cancha, consideran políticos y periodistas de su época, Pelé se transformó en el "símbolo de la emancipación brasileña", algo que fue difícil de asimilar para un joven que lo único que quería era jugar al futbol. A sus 19 años fue considerado el mejor jugador.

 

A los 21, de 1957 a 1961, marcó 355 goles, arropado por "sus amigos, su familia del Santos", con los que siguió en comunicación hasta el final. Juntos cantaron en París y se reunieron, ya con los años a cuesta, para recordar y no dejar de vivir. Ellos, con Pelé a la cabeza, significaron la transformación de Brasil en los 60's.

En 1964 con el golpe militar y la llegada de la dictadura, Pelé no vio cambiada su rutina deportiva y aunque se negó a tener una afiliación política aprendió a coexistir con el régimen. Llegó entonces su primer matrimonio con Rosemeri dos Reis Cholby, para ganarse al papá de ella le ofrecía limpiarle los zapatos.

Pelé y Rosemeri dos Reis Cholby
Pelé se casó con Rosemeri dos Reis Cholby en 1966.

Con ella tenía más que enamoramiento, una amistad. Pero los compromisos profesionales lo llevaron a viajar cada vez más y colapsaron su relación, también por sus infidelidades, de las que nacieron algunos hijos. A la par llegó el tercer llamado para un Mundial, en el que su equipo quedó eliminado en la primera ronda, ¡su mayor tristeza!

Después de la crisis mundial que significó 1968, con los conflictos estudiantiles generalizados, y la mano más dura de la dictadura de Brasil, Pelé no escondió que sabía de las torturas que sufrían sus connacionales, lo que generó en él preocupación, pero siempre encontró en los gobiernos de su país las puertas abiertas.

Pelé, su ex esposa Rosemeri y sus hijos Kely y Edinho
Pelé, su ex esposa Rosemeri y sus hijos Kely y Edinho, en 1978, en Nueva York.

Su labor entonces fue llevar un bálsamo a su comunidad a través de sus triunfos en la cancha. El 19 de noviembre de 1969 hizo historia en el Maracaná y con un penalti logró hacer el primer gol número mil en el futbol, "el gol del siglo". Reunirse con el dictador le costó críticas muy dolorosas.

Para 1970 la presión gubernamental para que regresara al Mundial fue tan fuerte que no tuvo otra opción, pero le sirvió como un reto personal, más aún por las diferencias con su director técnico João Saldanha. Pero entonces llegó Mário Zagallo, para su juego en México, que lo encumbró como el tricampeón, a sus 29 años.

Pelé
Pelé alzó su tercera Copa del Mundo el 21 de junio de 1970, en el Estadio Azteca en México.

En Tierra Azteca, 20 años después con Arantes do Nascimento como capitán, Brasil venció a su gran némesis Uruguay y O Rei alcanzó estatus de héroe nacional. Luego con su triunfo frente a Italia nació su leyenda, en su último Mundial, que incluso años después aún lo hacía llorar de la emoción.

"¡No morí!", gritó tres veces Pelé en el vestidor del Azteca. Hoy tras esa vida que inspira a cualquiera, rodeado del amor de su familia; con sus mil 283 goles en mil 367 partidos bajo el brazo, el hombre que en cualquier idioma es el mejor jugador de Brasil de la historia trascendió y no queda más que escribir: "¡Hasta siempre O Rei!".

Pelé
¡Hasta siempre o Rei!

 

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