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María Teresa y Lizzy Dillon Mujeres altruistas

Regias de corazón, madre e hija han aprendido a través de la vida a ayudar al prójimo en diferentes aspectos y nos hablaron sobre ello.
Lizzy Dillon
Lizzy Dillon


A sus 48 años, María Teresa Villarreal de Dillon ha aprendido a lo largo de la vida a participar en diferentes instituciones no gubernamentales. Hoy encabeza la Asociación de Alzheimer de Monterrey y da Catecismo los domingos a familias de bajos recursos.

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"Soy muy movida y muy activa en las acciones de la ayuda al prójimo. Estoy segura que hubiera sido una excelente doctora o enfermera. Me enfoqué en ayudar en la asociación de Alzheimer, porque me tocó vivir esta enfermedad con mi mamá ( q.e.p.d. ). Estuvo en mis cuidados durante 10 años", platicó María Teresa.

Muy dinámica y con muchas ganas de ayudar, María Teresa platica que desde niña sus papás le enseñaron el cariño hacía los demás, y ella con el paso del tiempo fue forjando su propio camino.

Además de ayudar en la Asociación de Alzheimer, le ofrecieron participar dando clases de Catecismo a familias de bajos recursos o con problemas de alcoholismo, drogadicción, violencia, etc.

"Empecé a involucrar a mis hijos y a mi esposo y les dije que haríamos la prueba por un año y si nos gustaba le seguíamos, pasó el año y nos gustó y ya llevamos 11 años", confesó orgullosa.

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Lizzy Dillon
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Con el paso del tiempo, María Teresa ha sido un gran ejemplo para su familia, de tal manera que han seguido sus pasos. Sus cinco hijos hacen labores altruistas y eso a ella la llena de orgullo y satisfacción.

"En los últimos cinco años me he sentido más plena y realizada. Me encanta ver a mis hijos crecer con la misma filosofía de mi esposo y mía, y no tanto porque nosotros se los decimos, si no como nos han visto y a ellos les gusta hacerlo", contó María Teresa.

Por su parte, Lizzy, su hija de 25 años, inició en las labores altruistas cuando era universitaria, ya que con ejemplo de sus padres, siempre supo que quería ayudar al prójimo.

"Cuando entré a la Universidad, quería ayudar pero no sabía en que podía. Creé una Asociación que se llama "Ser Joven" donde difundíamos valores y liderazgo social. Pero yo quería aún más y nos solo que fuera a nivel universitario así que me surgió la idea de crear "Jóvenes Unidos Por Monterrey" con la finalidad de ayudar a todos los jóvenes del estado de Nuevo León, con conferencias y eventos de educación, valores, formación, deporte y cultura", contó Lizzy.

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Con tres años de éxito de su asociación "Jóvenes Unidos por Monterrey", la ha impulsado más a seguir con más proyectos altruistas. A su mamá le ayuda en la parte de difusión de la Asociación de Alzheimer y también va los domingos a dar Catecismo.

"Es fascinante porque tú vas a enseñar, pero terminas aprendiendo. En lo personal me ha servido mucho a valorar lo que yo tengo y valorar lo que Dios me ha dado", confesó la también chef.

Lizzy Dillon
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Lizzy estudió Administración de Empresas en la UDEM y también se da tiempo para su negocio. Inició hace un año con su propia empresa de galletas "Cookie Factory" y hoy ya le surte a 15 cafés, eventos sociales y en los vuelos de la aerolínea VivaAerobus.

"La idea la tengo desde chiquita, me encantaba hacer pasteles, galletas, todo lo relacionado a la repostería, además desde que entré a la carrera mi objetivo era tener un negocio propio", contó Lizzy.

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Con gran orgullo Lizzy platicó sobre el gran ejemplo que ha sido su mamá para ella en su vida y tiene pensado seguir fomentándolo en las próximas generaciones.

"Simplemente es mi ejemplo a seguir, es mi ángel. Somos muy parecidas, me entiende perfectamente y me comprende en todo. Siempre ha sido mi apoyo y la admiro muchísimo", platicó Lizzy sobre su madre.

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