Publicidad

Sara Carbonero arremete contra unos paparazzi

La periodista no pudo con la presión de los medios y explotó contra los paparazzi.
martes 10 julio 2012
  • A la comentarista no le ha ido muy bien, pues recientemente fue duramente críticada por su trabajo en la Eurcopa 2012.
  • Ya más tranquilo, el jugador salió de su casa para ir por su auto..
  • Al llegar a su hogar,  la pareja se subió en sus camionetas y se dirigieron a un rumbo desconocido.
  • La periodista no pudo con la presión de los medios y explotó contra los paparazzi.
  • Con gran furia, Sara intentó quitarle la cámara al fotógrafo.
  • Por unos instantes la presentadora y el paparazzo forcejearon.
  • El portero del equipo español trataba de detener a su novia, quien se le abalanzaba al paparazzi.
  • La pareja se dirigía a un restaurante en Boadilla del Monte, para disfrutar de un día soleado.
  • Hace unos días, la conductora sufrió la pérdida de su abuelo materno, Santos Arévalo.
  • Después del altercado, Carbonero llegó a su casa, sin embargo no dejaba de mostrar su enojo.
  • En el establecimiento había una docena de fotógrafos que esperaban a la pareja.
  • A la comentarista no le ha ido muy bien, pues recientemente fue duramente críticada por su trabajo en la Eurcopa 2012.
  • Ya más tranquilo, el jugador salió de su casa para ir por su auto..
  • Al llegar a su hogar,  la pareja se subió en sus camionetas y se dirigieron a un rumbo desconocido.
  • Publicidad
  • La periodista no pudo con la presión de los medios y explotó contra los paparazzi.
  • Con gran furia, Sara intentó quitarle la cámara al fotógrafo.
  • Por unos instantes la presentadora y el paparazzo forcejearon.
  • El portero del equipo español trataba de detener a su novia, quien se le abalanzaba al paparazzi.
  • La pareja se dirigía a un restaurante en Boadilla del Monte, para disfrutar de un día soleado.
  • Hace unos días, la conductora sufrió la pérdida de su abuelo materno, Santos Arévalo.
  • Después del altercado, Carbonero llegó a su casa, sin embargo no dejaba de mostrar su enojo.
  • En el establecimiento había una docena de fotógrafos que esperaban a la pareja.
Publicidad