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Antonia y su casa de muñecas

Desde niña, a Issabela Camil le encantaba jugar a la casita. Tanto, que desde que nació Antonia, la hija que tiene con Sergio Mayer, siempre quiso regalarle una de ensueño.
miércoles 23 diciembre 2009
  • En el interior de la casita hay varios juguetes de Antonia.
  • El interior está lleno de detalles: al entrar sobresale un clóset con impermeables, chamarras y botas para la lluvia, listos para cualquier emergencia.
  • Desde niña, a Issabela Camil le encantaba jugar a la casita. Tanto, que desde que nació Antonia, la hija que tiene con Sergio Mayer, siempre quiso regalarle una de ensueño.
  • Compartió la idea con su mamá, Toni Camil, y juntas emprendieron la búsqueda. Jaime Camil papá se enteró del plan e hizo una oferta irresistible: el juguete sería un regalo de él y Toni –los abuelos– para Antonia.
  • La casa de muñecas está ubicada en el jardín del rancho El Camino, propiedad de los Camil, en Xalatlaco, Estado de México.
  • A Antonia le fascina mostrar el interior de su pequeña residencia, la cual cuenta con un piso principal y un tapanco con balcón.
  • Al tocar el timbre de la casita, es ella misma quien abre la puerta e invita a pasar a sus visitas.
  • La casita no sólo es disfrutada por la pequeña, pues Issabela y su mamá también suelen revivir fantasías que tenían en su niñez.
  • El clima frío es contrarrestado con la calidez de Toni, Issabela y Antonia, quienes nunca dejan de sonreír a quienes visitan el rancho.
  • La cocinita es uno de sus sitios consentidos. Ahí, Antonia adora jugar a preparar toda clase de platillos, los cuales sirve a sus muñecos en una vajilla con diseño de vaca.
  • Enfrente descansa el elegante piano, adornado con un florero lleno de rosas multicolor —del rosal que tiene su abuelita— con las que logra darle un toque cálido a la estancia.
  • Aún no aprende a leer pero se divierte con las ilustraciones durante horas.
  • Vale la pena ver las fotos una por una. Hay de ella cuando era bebita, con su papá y su abuelito Jaime, entre muchas otras.
  • Un par de sillones contiguos invitan a leer uno de sus múltiples cuentos que colecciona desde pequeña.
  • Todo está pensado para que tanto Antonia como sus invitados la pasen increíble.
  • Es costumbre que cada vez que la familia sale de viaje, traiga algún regalo para decorarla.
  • Issabela y sus cómplices escogieron una casa blanca con techo de dos aguas, con las ventanas y la puerta en rosa.
  • Antonia es dueña de dos ponys, Rey, de color café y muy mansito, y Miss Contiki, de color gris, que es un poquito más nerviosa.
  • En el interior de la casita hay varios juguetes de Antonia.
  • El interior está lleno de detalles: al entrar sobresale un clóset con impermeables, chamarras y botas para la lluvia, listos para cualquier emergencia.
  • Desde niña, a Issabela Camil le encantaba jugar a la casita. Tanto, que desde que nació Antonia, la hija que tiene con Sergio Mayer, siempre quiso regalarle una de ensueño.
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  • Compartió la idea con su mamá, Toni Camil, y juntas emprendieron la búsqueda. Jaime Camil papá se enteró del plan e hizo una oferta irresistible: el juguete sería un regalo de él y Toni –los abuelos– para Antonia.
  • La casa de muñecas está ubicada en el jardín del rancho El Camino, propiedad de los Camil, en Xalatlaco, Estado de México.
  • A Antonia le fascina mostrar el interior de su pequeña residencia, la cual cuenta con un piso principal y un tapanco con balcón.
  • Al tocar el timbre de la casita, es ella misma quien abre la puerta e invita a pasar a sus visitas.
  • La casita no sólo es disfrutada por la pequeña, pues Issabela y su mamá también suelen revivir fantasías que tenían en su niñez.
  • El clima frío es contrarrestado con la calidez de Toni, Issabela y Antonia, quienes nunca dejan de sonreír a quienes visitan el rancho.
  • La cocinita es uno de sus sitios consentidos. Ahí, Antonia adora jugar a preparar toda clase de platillos, los cuales sirve a sus muñecos en una vajilla con diseño de vaca.
  • Enfrente descansa el elegante piano, adornado con un florero lleno de rosas multicolor —del rosal que tiene su abuelita— con las que logra darle un toque cálido a la estancia.
  • Aún no aprende a leer pero se divierte con las ilustraciones durante horas.
  • Vale la pena ver las fotos una por una. Hay de ella cuando era bebita, con su papá y su abuelito Jaime, entre muchas otras.
  • Un par de sillones contiguos invitan a leer uno de sus múltiples cuentos que colecciona desde pequeña.
  • Todo está pensado para que tanto Antonia como sus invitados la pasen increíble.
  • Es costumbre que cada vez que la familia sale de viaje, traiga algún regalo para decorarla.
  • Issabela y sus cómplices escogieron una casa blanca con techo de dos aguas, con las ventanas y la puerta en rosa.
  • Antonia es dueña de dos ponys, Rey, de color café y muy mansito, y Miss Contiki, de color gris, que es un poquito más nerviosa.
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