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Pelón se puso de lujo y ahora tiene oro comestible, sí escuchaste bien

Pelón Pelo Rico lleva su icónica silueta al universo del lujo con una edición limitada que combina cristal soplado, oro comestible y su icónico sabor. Aquí te contamos todo.
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Un gusto de edición limitada (cortesía)

Hay cosas que nacen para convertirse en piezas de colección y otras que jamás imaginamos ver en una vitrina de lujo. Pelón Pelo Rico acaba de demostrar que la moda, el diseño y el lujo también pueden tener un lado inesperado: su nueva edición, Pelón Nº1, transforma uno de los dulces más reconocibles de México en una pieza que parece salida del universo de la alta perfumería.

Quién se imaginaría que uno de los dulces más nostálgicos y por supuesto, mexicano hoy formaría parte de un mundo que a todos nos encanta.

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El lujo viste de tamarindo

Si hay algo que nos gusta de la moda es su capacidad de transformar objetos cotidianos en piezas icónicas. Esta vez, Pelón decidió llevar esa idea a otro nivel con una edición especial que conserva la esencia de su símbolico empaque, pero la presenta de una manera que no esperábamos.

Pelón Nº1 llega en una botella de cristal soplado, manufacturada por Nouvel Glass, con el clásico sabor a tamarindo picosito que todos conocemos y un detalle que eleva la propuesta a otro nivel: hojuelas de oro comestible.

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Con atención en los detalles, un empaque digno de esta pieza (cortesía )


Y porque el lujo también está en los detalles, la experiencia incluye un empaque especial y un certificado de autenticidad. ¿Lo más interesante? Solo existen 600 piezas en el mundo, lo que convierte a esta edición en una propuesta que se mueve entre la nostalgia, el diseño y el coleccionismo.

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Sabor mexicano con un twist de lujo (cortesía)

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Aislinn Derbez y el placer de darse un buen gusto

Como embajadora de esta edición, Aislinn Derbez se suma a una campaña que propone una nueva manera de entender el lujo. Porque no siempre se trata de objetos inalcanzables, a veces, el verdadero placer está en esos pequeños gustos que no necesitan justificación. Y si vienen con tamarindo, chile y un poquito de oro, mucho mejor.

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