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Nuestras Historias

La memorabilia de Tommy Hilfiger

Los objetos náuticos y aquellos que resaltan el orgullo estadounidense son, además del diseño, la pasión del renombrado creador. A lo largo de este texto nos platica de su fascinación por ellos y n...
viernes 07 diciembre 2007

Pequeñas lanchas antiguas, pertenecientes a los primeros pobladores de Estados Unidos, sirven como depósito de ostiones frescos a la mitad del jardín. Así comienza la aventura de los huéspedes del famoso diseñador cuando los invita a vivir una experiencia cien por ciento americana en su casa vacacional de Nantucket.

Los residentes de la tranquila isla, ubicada al norte de Nueva York, saben que el habitante más famoso de la zona se trae algo entre manos cuando ven por las calles un grupo de Jeeps en rojo, blanco y azul, los colores de su bandera. Y es que conocen su costumbre de invitar a VIPs como Lenny Kravitz, Diana Ross y P. Diddy, por nombrar algunos, y transportarlos en estos autos por la exclusiva colonia de veraneo para invitarlos a su casa y compartirles su intenso patriotismo con fiestas opulentas y su amor por las antigüedades.

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â??Me gusta mucho coleccionar americana â??corriente que celebra la cultura netamente estadounidenseâ?? y también me gusta comprar pop art, sobre todo las obras icónicas de Andy Warhol.â?

Si bien es sabido que la simbología de Estados Unidos juegan un papel importante en sus diseños, en esta guarida es evidente que es reflejo de su gusto personal. Por toda su casa hay piezas de arte, muebles antiguos y vajillas relacionadas con la cultura y bandera norteamericana.

â??Creo que el éxito de la marca fue habernos dado cuenta que la gente quería un diseño inspirado en el estilo de vida clásico americano: vaqueros, jugadores de hockey, beisbol y colegialesâ?, es lo que comenta el diseñador de 56 años de edad cuando piensa en el triunfo de su firma.

Los otros artículos que llaman fuertemente su atención y que también utiliza en sus famosas fiestas, son los náuticos. Cuando está en Nantucket se relaja y hace cualquier cantidad de actividades recreativas, â??me encanta todo lo que tenga que ver con deportes en el agua, me fascina velear, yatching e ir de pesca, entre otras cosas.â?

De ahí ha nacido su interés por objetos como brújulas, telescopios, barómetros, banderas navales y accesorios de barcos pesqueros de antaño. Estos objetos están salpicados por toda la casa, una construcción original del siglo xvii.FANTASÍA DEL PASADOTanto la casa del neoyorquino como el pueblito y sus alrededores conservan un feeling antiguo gracias a que mantienen muchos de los elementos arquitectónicos del pasado, por lo que este lugar se ha convertido en un destino para un mercado muy exclusivo. Por eso es una de las casas favoritas de Hilfiger â??aunque cuenta con cinco más en Connecticut, Manhattan, Mustique, Vermont y The Hamptonsâ?? pues éste es el lugar más tranquilo y en el que más se aleja de la realidad, â??me fascina porque es una zona que no ha sido tocada por el comercialismo moderno. Nada de semáforos, McDonalds, Burger King, ni nada, nada comercial. Es como el viejo mundo, parece que aquí se detuvo el tiempo y esto para mí es muy atractivo.â?

POR AMOR AL ARTEâ?¦ Y A LA PATRIA

El moderno creador, que nació en Elmira, Nueva York, en el centro de una familia católica-irlandesa de nueve hermanos, ahora es dueño de un negocio con más de 160 tiendas alrededor del mundo y un valor cercano a los dos mil millones de dólares.

En un tono sencillo y con los pies bien puestos en la tierra platica cómo comenzó su historia profesional, mucho antes de imaginarse que podría contar con estas propiedades y con acceso a sus mayores ilusiones. â??Empecé comprando jeans y pantalones acampanados en Nueva York para personalizarlos con distintos detalles y después venderlos en Brownâ??s, una tienda en Elmira. Me llamaba mucho la atención la moda de los músicos de la época y quise crear mis propias prendas inspirándome en esto.â?

Más adelante abrió su propia tienda llamada The People´s Place que le sirvió como escalón para darse a conocer y crear la exitosa marca que ahora lleva su nombre. Y como bien lo expresa, finalmente lo que detonó su éxito fue que celebró el estilo clásico americano con un twist de moda.

El creador también admite que sus gustos los lleva hasta el trabajo, basta saber que su nueva colección Primavera Verano 2008 está fuertemente influenciada en el tema naval. Además, publicó este año un libro junto con George Lois, llamado Iconic America en el que habla de la simbología de la cultura pop estadounidense.

El diseñador planea expandir su línea Home con una variedad más amplia de accesorios e involucrarse en la decoración de hoteles para que su marca, Tommy Hilfiger, sea una firma de estilo de vida americano y no únicamente de moda.

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