La tradición natural de México
Hay lugares mágicos a lo largo de la República Mexicana que nos regalan sus bondades, y uno de ellos es Tehuacán, en el estado de Puebla, que además de poseer hermosos paisajes, se caracteriza por la pureza de sus manantiales.
Y es que el agua que brota de ellos se ha convertido en un referente importante en las reuniones de las familias mexicanas; el agua mineral pura de manantial. Pero, no hay que confundirla con agua mineralizada. Ya que la primera, nace directamente del manantial, situación que le confiere directamente todos los minerales necesarios para que después de algunos procesos –requeridos para cumplir con ciertas normas de salud–la lleven hasta tu mesa.
La segunda, en cambio, es tratada mediante procesos químicos para agregarle los minerales que se requieren y con los que aún no cuenta. Y así, de acuerdo a ciertos estándares, pueda ser considerada dentro de la categoría “mineralizada”.
En México, el agua mineral por tradición es Peñafiel®. Misma que nace del deshielo que se origina en el volcán Pico de Orizaba, donde al decantar y filtrarse al subsuelo, es enriquecida con minerales. Por estas propiedades adquiridas de manera natural, es perfecta para hidratarte.
Además de ser una marca mexicana que cumple 70 años, es la única agua mineral que tiene presencia a lo largo y ancho del país, ya que ha sabido mantener su imagen fresca a lo largo del tiempo y ha extendido su mercado, agregando productos para satisfacer a todos los gustos.
El agua mineral Peñafiel® se disfruta perfectamente con hielos en una tarde de verano con tu familia o en una reunión con amigos; también es ideal para mezclar con cualquier bebida. Puedes elegir entre varios tamaños y presentaciones que se adaptan a cada momento de tu día, ¡perfectos para tu estilo de vida!
Peñafiel® ha sabido evolucionar conservando su naturaleza a lo largo de estos 70 años, convirtiéndose en el agua mineral favorita de los mexicanos, quienes ya no pensamos en agua mineral sin pensar en Peñafiel, Naturalmente.