Alumna denuncia acoso sexual en la Ibero

Una estudiante de Ciencias Políticas denunció a un asistente administrativo por acoso sexual, sin embargo, la universidad ha desestimado su caso.
Una estudiante de Ciencias Políticas denunció a un asistente administrativo por acoso sexual, sin embargo, la universidad ha desestimado su caso.
 Una estudiante de Ciencias Políticas denunció a un asistente administrativo por acoso sexual, sin embargo, la universidad ha desestimado su caso.

Para solidarizarse con el caso de Ximena, los estudiantes de la universidad Iberoamericana realizarán el próximo martes una manifestación en las instalaciones de la institución, donde los organizadores han pedido que todos vistan de blanco.

Ximena Galicia, una estudiante de la carrera de Ciencias Políticas, denunció desde el año pasado haber sido acosada sexualmente por Moisés Ortíz Grimaldi, asistente administrativo, quien era el encargado de su trabajo como becaria.

La estudiante relata en un blog que, por su buen promedio, le fue asignada una beca en su segundo semestre de carrera, por lo que tenía que presentarse con Ortíz Grimaldi para su servicio becario, quien además era adjunto de Enrique Gutiérrez, director de la carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública.

Ximena revela que fue en tercer semestre que padeció depresión y empezó a ser tratada por un doctor, por lo que no pudo entregar una tarea de clase de Ciencia Política, impartida por Gutiérrez, por lo que solicitó hablar con él para explicarle su caso. Como éste estaba ocupado en el momento que acudió a su oficina, fue cuando le contó su padecimiento a Ortíz Grimaldi, quien se mostró comprensivo con ella, destacando que lo más importante era su salud.

"Días después, en ese mismo mes de enero, no llevé mi tarea a la clase, sin embargo, había leído el texto que nos habían encargado. Entonces me sacaron del aula, como es la dinámica preestablecida. Después de esto, Moisés me envió un mensaje preguntándome qué había pasado. Le dije que sería la última vez que ocurría. Entonces me contestó que mejor me "ligara al asistente", es decir, a él. Al leerlo mi reacción fue contestarle que debíamos hablar. Después de una semana lo visité en el departamento de Ciencias Sociales y Políticas y le aclaré que me incomodaba que se me insinuara, entonces me respondió que sólo era una broma, que él era mi amigo y sólo ‘cotorreaba'", escribió la estudiante en el blog.


La universidad emitió un comunicado al respecto en el que dice combatir la violencia de género, pero el caso de Ximena sigue pendiente.
 La universidad emitió un comunicado al respecto en el que dice combatir la violencia de género, pero el caso de Ximena sigue pendiente.  (Foto: Especial)

Aunque todo parecía volver a la normalidad, Ximena explica que, al ir a la oficina de la carrera para hacer su trabajo de becaria, Moises le dijo que su trabajo sería "coquetearle". Por más que ella insistía en cuáles eran sus verdaderas obligaciones, el asistente administrativo repetía lo mismo.

"De repente sentí que alguien había tocado el gorro de mi sudadera, volteé y le comenté: "me asustaste". Él respondió: ‘si así te pones si te agarro tu sudadera, cómo te pondrías si te agarro una nalga'. Ante esto, hice caso omiso mientras él comentaba que calificaría negativamente mi servicio de becaria, puesto que no le estaba coqueteando", reveló Ximena.

Los acosos por parte de Moisés continuaron, pues seguía mandándole mensajes por el celular a Ximena, y en uno de estos le escribió que necesitaba un "abrazo".

"Después me pidió un abrazo y un beso. Mi reacción fue inmediata: contesté tajantemente que el abrazo no lo negaba, pero que el beso se lo negaba. Ante esto, él replicó "negaré 2 décimas menos". Ahí no supe qué hacer, qué decir. Me sentí impotente. Las bromas eran acosadoras y cada vez aumentaban más de tono", continúa narrando en el blog.


Los estudiantes de la Ibero se han solidarizado con el caso de Ximena y han expresado su enojo en redes sociales.
 Los estudiantes de la Ibero se han solidarizado con el caso de Ximena y han expresado su enojo en redes sociales.  (Foto: Especial)

Fue ahí donde la estudiante decidió tomar acciones contra el asistente. Acudió con su coordinadora, Citlallin Ulloa, quien le dijo que el acusado era "muy bromista", y que aunque sí era una amenaza lo que le estaba haciendo, no era una fuerte.

Posteriormente fue con José Luis Caballero, Procurador de Derechos Universitarios, con quien levantó la denuncia. El procurador le dio su resolución semanas después: no se había podido comprobar el acoso, aún cuando Ximena mostró los mensajes de texto.

"La conclusión de la resolución fue que existía un acercamiento no consensuado y que me pedirían una disculpa, y ésta fue por parte del Director de la carrera, Enrique Gutiérrez", escribió ella.

Como Ximena tenía que seguir asistiendo a la clase donde Moisés estaba, pasó por varias crisis nerviosas. Pidió al director Enrique Gutiérrez que su acosador dejara de venir a clases, a lo que éste se negó y le dijo que sus crisis nerviosas eran producto de la depresión por la que estaba pasando y no por las acciones de Moisés.

El 16 de abril del año pasado, Ximena decidió acudir con el rector de la Ibero, David Fernández Dávalos, pero sólo pudo ser atendida por su asistente, Rogelio. Éste le dijo que ella sólo quería hacer las cosas a su manera, negando sus acusaciones.

"El 21 de abril de 2015 la cita con el rector llegó, una vez más la respuesta de la máxima autoridad universitaria fue desfavorable para mí. Me contestó tajantemente que respaldaba al Procurador, y que no se podía hacer nada más. Con mi hermana, Fernanda Galicia, egresada de la misma universidad, junto con Mexiro A.C. y Sin Trata A.C., propusimos una campaña para denunciar el acoso sexual dentro de la Universidad y jamás tomaron cartas en el asunto", expresó.

Como Ximena no ha obtenido respuesta de la universidad, ha iniciado un procedimiento legal en contra de Moisés Ortíz Grimaldi.

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