#Columna B You: Conociendo tu temperamento y cómo sacarle partido

¿Conoces cuál es tu carácter? ¿Lo que te hace diferente de los otros en cuanto a su forma de ser? Aquí te decimos cómo identificarlo y conocer tus debilidades y fortalezas.
¿Conoces cuál es tu carácter? ¿Lo que te hace diferente de los otros en cuanto a su forma de ser? Aquí te decimos cómo identificarlo y conocer tus debilidades y fortalezas.
 ¿Conoces cuál es tu carácter? ¿Lo que te hace diferente de los otros en cuanto a su forma de ser? Aquí te decimos cómo identificarlo y conocer tus debilidades y fortalezas.

Nota del editor: Bárbara Barragán es psicoterapeuta especialista en Análisis Existencial y Logoterapia. Ha encontrado su camino y sentido de vida acompañando a otros a encontrar el suyo. Atiende terapias en su consultorio particular, imparte cursos y talleres sobre Logoterapia; y es docente en SMAEL (Sociedad Mexicana de Análisis Existencial y Logoterapia) donde forman nuevos psicoterapeutas.

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Conocer los temperamentos puede ser uno de los muchos caminos para el propio conocimiento, entendimiento y crecimiento, así como ayudarte a comprender por ejemplo: a tu pareja, hijos, amigos o cualquiera con quien te relaciones.

El temperamento es el cristal a través del cual percibes al mundo y, por si no te habías dado cuenta cada persona lo ve de distinta manera. Pongámoslo en perspectiva. Tomemos la situación o problema que sea, el que se te venga a la mente: habrá personas que todo les hiere y lastima; otros que eso mismo se les "resbala"; alguno "estallará" a la menor provocación; y tal vez a otro no le parezca trascendente, todo esto se debe justamente a los diferentes temperamentos y es algo que ya viene predeterminado genéticamente.

En el siglo XIX el doctor Rudolf Steiner, filósofo austríaco vinculó el temperamento con el conocimiento del ser humano y la educación. A pesar de los avances de la ciencia esta teoría sigue vigente hasta cierto punto y dada la influencia del sistema nervioso es única para cada persona, los temperamentos del ser humano de Steiner se clasifican en cuatro: sanguíneo, colérico, melancólico y flemático.

Antes de que identifiques el tuyo, es importante que sepas que ninguno es mejor o peor que otro, todos tienen sus virtudes y defectos. Aunque el temperamento es innato no quiere decir que éste no se pueda educar, es más de eso se trata pero dependerá de tu autoconocimiento y de cómo manejes tu temperamento para que puedas sacar provecho de él y crecer como persona.


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 -  (Foto: iStock)

Los cuatro temperamentos

Sanguíneo.

Son gente vivaz y alegre, les encanta ser los reyes de la fiesta, su sistema nervioso es rápido y se caracterizan por una alta sensibilidad. Suelen ser personas muy extrovertidas pues les encanta estar rodeados de gente, de hecho no les gusta la soledad. Su forma de ser lo hace aparentar mucho más seguridad de la que en realidad tiene. Sus decisiones son tomadas con baso a lo que sienten más que a un proceso de reflexión, buscan vivir el momento.

Sus debilidades son: indisciplina y desorganización, de voluntad débil, lo cual ocasiona que sean vistos con poca confianza.

Colérico.

Suelen tener un sistema nervioso rápido y desequilibrado, son muy ágiles en la toma de decisiones. Se caracterizan por ser independientes, extrovertidos -aunque no tanto como los de temperamento sanguíneo- se sienten a gusto con sus actividades y les gusta tener la mente ocupada; luchan contra la injusticia social, se sienten cómodos frente a las adversidades pues suelen ser tenaces frente a los obstáculos. Son líderes, muestran poco aprecio por el arte, prefieren las cuestiones utilitarias y productivas.

Sus debilidades es que pueden ser profundamente hostiles e insensibles ante los problemas de los otros, no les gustan las lágrimas, pueden llegar a ser crueles, cortantes y sarcásticos. Son muy explosivos.

Melancólico.

Tienen un sistema nervioso débil, son sumamente sensibles y tienden a ser introvertidos aunque puedan comportarse de manera extrovertida. Se dice que este es el temperamento más rico de todos ya que tienen un nivel de inteligencia muy por encima del resto de los temperamentos; disfrutan mucho del arte, son perfeccionistas y analíticos. El melancólico es muy fiel y puede llegar a ser muy buen amigo, sin embargo, no busca amigos espera que vengan a él; son sumamente críticos y disciplinados, les gusta entregarse el sacrificio personal.

Sus debilidades son: que tienden a la depresión, son pesimistas y les cuesta iniciar proyectos por sí mismos; se comparan con los demás y son rencorosos; sus cambios de ánimo son muy marcados, suelen ser personas de pensamiento rígido e intransigente.

Flemático.

Tienen un sistema nervioso lento y equilibrado. Son tranquilos parece que nunca pierden la compostura y casi nunca se enfadan, tienden a no alterarse, es el temperamento más agradable de todos. Sin embargo, son muy apáticos, tienen pocos dotes de liderazgo, evitan comprometerse lo más posible, casi no demuestran sus emociones, les gustan las personas pero no involucrarse demasiado con los problemas de los otros. Tienen un sentido del humor natural por lo que tienen muchos amigos, son personas de buen corazón.

Las debilidades de los flemáticos es que son un poco lentos, les falta empuje y ambición. Son generalmente avaros en cuestión de dinero; son indecisos y temerosos.

Los temperamentos se entretejen y combinan entre sí en cada persona y en sus relaciones, muestran una expresión única de la individualidad.

Recuerda que crecer implica un trabajo interior, así que los temperamentos te pueden enseñar y complementar aportándote pistas por dónde puedes trabajar ¡Adelante!

Nos seguimos leyendo.

Contacto de Bárbara Barragan D.:

Facebook: B You

Mail: byou.psicoterapia@gmail.com

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