¿Por qué es importante la Ley 3 de 3, de la que todo México habla?

Esta iniciativa ciudadana ya está en el Congreso para ser discutida, y de ser aprobada puede ser un hito en México contra la corrupción. Checa aquí cómo nos afecta y de qué se trata.
Esta iniciativa ciudadana ya está en el Congreso para ser discutida, y de ser aprobada puede ser un hito en México contra la corrupción. Checa aquí cómo nos afecta y de qué se trata.
 Esta iniciativa ciudadana ya está en el Congreso para ser discutida, y de ser aprobada puede ser un hito en México contra la corrupción. Checa aquí cómo nos afecta y de qué se trata.

NOTA DEL EDITOR: Juan Pardinas dirige el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), una de las organizaciones que impulsan la iniciativa ciudadana #Ley3de3. Él es doctor en Gobierno, maestro en Economía, politólogo y articulista en Reforma.

La mayoría de los mexicanos teníamos la sospecha fundada de que nuestro país tenía un serio problema de corrupción. Sin embargo cuando, en el otoño de 2014, nos enteramos de que un grupo de policías municipales de Iguala, Guerrero, había secuestrado y desaparecido a 43 estudiantes normalistas, nos dimos cuenta de algo mucho más terrible: la corrupción mata.

Cuando nos enteramos que la familia presidencial y el secretario de Hacienda tenían créditos hipotecarios otorgados por un exitoso contratista de obra pública, confirmamos la hipótesis de que la corrupción tocaba hasta las más altas esferas del gobierno. Más que un "problema cultural", la transa, el cochupo y la mordida son soluciones políticas al desafío de gobernar y ganar elecciones en México. Vivimos en una democracia donde la política sirve para hacer dinero y el dinero sirve para hacer política.

Después de la dolorosa crisis nacional derivada de la (probable) matanza de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, uno pensaría que una tragedia tan terrible no podría volver a ocurrir. Error. En enero de 2016, en Tierra Blanca, Veracruz, la policía municipal participó en el secuestro, tortura y asesinato de cinco jóvenes. Luego en marzo, en Papantla, también en Veracruz, los uniformados municipales secuestraron a otros tres adolescentes de los que aún no se conoce su suerte. ¿Qué es lo que más te duele de México? ¿La violencia? ¿La inseguridad? ¿La pobreza? Todas estas crisis nacionales son directamente causadas o agravadas por la corrupción.

La solución a un problema tan complejo no tiene una vacuna mágica, ni una bala de plata. En otros países del mundo también se sufre esta dolencia de las instituciones y los hábitos. Sin embargo, lo que pone a México en una situación preocupante y vergonzosa es la prevalencia de la impunidad. En Brasil y en China, la prensa da seguimiento frecuente a casos donde se abusa de cargos públicos para beneficio privado. Pero la enorme diferencia es que allá los políticos poderosos o los particulares que hacen negocios al margen de la ley, sí tienen que enfrentar las consecuencias de sus actos. En España, el cuñado del rey está en posibilidades de pisar la cárcel. Este es un poderoso ejemplo de una monarquía en la que los miembros de la familia real también son súbditos de la ley.

En México, en el tema de la corrupción, hay un diagnóstico muy perverso: "Somos un país con buenas leyes pero que se aplican mal". Falso. Nuestras normas para perseguir el soborno, el tráfico de influencias o el conflicto de interés son un verdadero queso gruyer. La palabra "corrupción" no aparece en ninguna de las leyes federales, salvo en el contexto de "corrupción de menores". El primer paso es tener leyes que llamen a las cosas por su nombre.

La llamada Ley 3 de 3 es una iniciativa ciudadana que busca un doble propósito: primero encauzar la furia y el hartazgo colectivos de una forma constructiva. Después forjar un nuevo marco legal para identificar, investigar y sancionar ese catálogo de conductas, que hoy ocurren en absoluta impunidad. Además, y de ahí su nombre, la Ley 3 de 3 exige que los altos funcionarios y todas las personas que asumen un cargo por la vía electoral tengan que hacer públicos tres documentos:

1) La declaración patrimonial.

2) La declaración de intereses.

3) El comprobante de que están al día con el pago de impuestos.

Si en el año 2012, la Ley 3 de 3 hubiera estado vigente, probablemente los mexicanos nos hubiéramos ahorrado el oso mundial de las casas del presidente y su secretario de Hacienda.

Más de 600 mil personas han firmado su apoyo para que la iniciativa de la Ley 3 de 3 llegue al Congreso y sea aprobada por nuestr@s senador@s y diputad@s. La corrupción no se crea ni se destruye, sólo se controla. Al redactar la Ley 3 de 3 y apoyarla masivamente con nuestra firma, los ciudadanos ya cumplimos con una tarea histórica. Ahora el balón está en la cancha del Congreso. L@s mexican@s queremos un país que nos duela menos y nos enorgullezca más.

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