¿Qué hay atrás de los “momentos incómodos” entre EPN y Angélica Rivera?

Preguntamos a Sara Sefchovich, experta en la figura de la Primera Dama en la historia de México, su opinión sobre los dos videos virales sobre la relación entre el presidente de México y su esposa.
Preguntamos a Sara Sefchovich, experta en la figura de la Primera Dama en la historia de México, su opinión sobre los dos videos virales sobre la relación entre el presidente de México y su esposa.
 Preguntamos a Sara Sefchovich, experta en la figura de la Primera Dama en la historia de México, su opinión sobre los dos videos virales sobre la relación entre el presidente de México y su esposa.  (Foto: AFP)

Muchos son los que aseguran que entre Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera, existe un gran distanciamiento que no han sabido ocultar en los recientes eventos públicos a los que han asistido, primero durante la visita de los Reyes de España a México y, posteriormente, en la visita de Estado que el presidente de México realizó a Francia. En ambas ocasiones se difundieron videos en los que se veía, según varias opiniones, una gran descortesía entre Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera. Nos acercamos a Sara Sefchovich, socióloga, historiadora, escritora y sobre todo experta en la figura de la Primera Dama en la historia de México y conocida por su libro La suerte del consorte, para que hiciera un análisis objetivo de ambas situaciones: “El supuesto rechazo del presidente a la señora Angélica no tiene el menor fundamento. Están en situaciones difíciles, momentos de tensión, donde se deben cumplir protocolos y, al mismo tiempo, se pretende que haya cierta cordialidad e informalidad con los personajes de fuera, como los reyes de España y el presidente de Francia, de modo que pueden suceder cosas que no son intencionadas y mucho menos, mal intencionadas. Tanto en Zacatecas como en París, la señora va atrás de él y el presidente ni cuenta se da de que ella lo quiere tomar del brazo. Pero en cambio él está muy pendiente de llamarla hacia adelante cuando se percata de que se quedó atrás. El escrutinio nunca había sido como ahora… En otros tiempos no existían esas costumbres de hoy en las que las personas se dan besitos y se dan la mano en público. Cuando el presidente Echeverría y su esposa visitaron Inglaterra, él se atrevió a tomar a la Reina Isabel del brazo para ayudarla a caminar y fue un escándalo internacional. En cambio ahora se espera que los jefes de Estado y de gobierno anden de manita sudada con sus esposas. Y que se miren a los ojos como si estuvieran locamente enamorados en medio de una visita oficial, imagínate. Cuando Nancy Reagan miraba así a su marido, se burlaban despiadadamente de ella. Tal vez los que hablan de rechazo y de distanciamiento sepan cosas que yo no sé o, tal vez, inventan telenovelas donde no existen”.

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