Los grandes `don´ts´
de Kate Middleton
Marisol Herrera de la Riva @solescitta
Miércoles 11 de julio de 2012 a las 06:45
Nadie dijo que ser una duquesa era fácil y aunque puede parecer glamoroso también requiere de renunciar a cosas sencillas de la vida diaria.

Kate Middleton
Kate también tiene que seguir un protocolo para vestir. (Foto: Getty Images)

 

Se casó con el soltero más codiciado del mundo, posee una belleza innata, un guardarropa valuado en 54 mil 441 dólares y vive en un Palacio ¡que más podría pedir Kate Middleton! quien pasó de ser una estudiante a una de las mujeres más observadas del mundo.

 

Estamos seguras que a más de una no le importaría intercambiar su vida con ella y convertirse en una princesa del siglo 21, cierto es que con tantos beneficios adaptar tu vida a una de las monarquías más conservadoras y antiguas del mundo requiere de muchos sacrificios. Isabel II no titubeo en explicar las reglas del juego a Middleton y así le aclaró sus grandes `dont´s´ por el resto de sus días.

 

No más apodos de cariño

 

Así es, no más; Kate, Katy, Katie, a partir de que se convirtiera oficialmente en la duquesa de Cambridge la gente incluso sus amigos cercanos se deben referir a Kate como Catherine o como duchess of Cambridge.

 

¡Olvídate de los mariscos!

 

La familia real teme morir envenenada así es que esperamos que a Middleton no le hayan gustado mucho las ostras porque no podrá probarlas por el resto de su vida.

 

Nada de trabajo

 

A pesar de que Kate posee una licenciatura en Historia del Arte esta no le servirá de nada pues oficialmente no puede desempeñarse en ninguna otra labor que no sean los actos altruistas de la Casa Real.

 

 

Kate Middleton
Kate ha demostrado desarollar correctamente su rol. (Foto: AP)

 

 

 

Obras de caridad

 

No tendrá un trabajo per se pero la realeza británica lleva más de dos mil obras de caridad por lo que Kate no parará de asistir a actos oficiales como representante de la monarquía.

 

Terminar de comer antes que Isabel II

 

Kate tendrá que medir sus tiempos pues al compartir la mesa como la Reina nadie más puede continuar comiendo cuando esta haya terminado su plato.

 

Neutralidad

 

Desde el año pasado Kate no puede votar ni participar en ninguna actividad política de hecho tampoco puede postularse para este tipo de cargos, ni manifestar su opinión.

 

Olvídate del Monopoly

 

Esperamos que no haya disfrutado mucho de este juego porque la Casa Real lo prohíbe jugar dado a que es considerado como un juego ambicioso.

 

¡Ni se te ocurra firmar!

 

Nada de autógrafos y es que en grandes aprietos se metió el príncipe Enrique el año pasado al firmar el yeso de una niña que se había rotó la mano. Ningún miembro de la realeza puede firmar nada que no sea autorizado por Isabel II.